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Las torres metálicas que sostienen cables de alta tensión y que hoy se encuentran rodeadas por las crecidas aguas del Lago de Xolotlán, están expuestas al colapso y, por tanto, urge su reubicación. Sin embargo, el presidente ejecutivo de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, Enatrel, Salvador Manssel, confirmó a El Nuevo Diario que no han podido hacerlo, por falta de fondos.

Desde hace dos años, las bases de las torres fueron cubiertas por las aguas del Xolotlán, luego que éste alcanzó niveles históricos que superaron los 42 metros sobre el nivel del mar, producto de los torrenciales aguaceros del 2010.

Técnicos de la empresa estatal, Enatrel, recorrieron en lanchas y helicópteros las torres de alta tensión, a lo largo de 39 kilómetros, para inspeccionar y corroborar su estado físico. Posteriormente presentaron un proyecto de construcción de 39 kilómetros de líneas de transmisión para sustituir la ruta de transporte energético, que comprende desde la Bocana de Tipitapa hasta Acahualinca.

Los funcionarios de Enatrel no precisaron el número de torres que se localizan en el trayecto de 39 kilómetros, pero se calcula que podrían ser aproximadamente unas 50, tomando como referencia que estas son instaladas con una distancia entre 500 a 800 metros.

La ruta de transmisión que necesita ser renovada es la que conecta la Planta Carlos Fonseca con las Subestaciones Managua, Acahualinca, Tipitapa, Oriental y Portezuelo.

Para el ingeniero Otoniel Baltodano, docente y coordinador de la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Centroamericana, UCA, el contacto del agua con las bases y las estructuras metálicas representa un inminente peligro de deterioro que podría derivar en el colapso de las torres, lo cual sería una catástrofe ya que podría afectar el suministro eléctrico en diferentes regiones del país.

Además, Baltodano valoró que podría causar graves daños en el área habitada de las costas del lago, donde están ubicados más de 25 barrios.

Deterioro acelerado

Según el docente, un factor que podría agravar la situación actual de las torres son las propiedades contaminantes que contienen las aguas del también llamado Lago de Managua, lo cual podría acelerar el proceso de deterioro de las bases de concreto.

“Ahí hay materia tanto orgánica como inorgánica. Esos microorganismos al tener contacto con las estructuras, lo que van a formar son colonias de microorganismos que van a ir poblando las estructuras, provocando daños severos. Las fisuras en contacto con el agua son fallas graves. Por ejemplo, el sulfato que puede contener el agua puede ocasionar un daño severo a las estructuras de concreto”, explicó.

Realizan inspecciones

Por su parte Salvador Mansell, presidente ejecutivo de Enatrel, señaló que la empresa realiza una inspección constante en las torres para evitar interrupciones en esas líneas y, aunque hasta ahora no han encontrado problemas, confirmó que sí es necesario trasladarlas a otro sector.

“Si ubicamos bien esas torres, van a encontrar unas grandes zapatas de concreto que fueron construidas en su momento. Hacemos una inspección constante para evitar una interrupción en esas líneas y hemos solicitado a algunos organismos financieros que nos puedan facilitar algunos recursos para trasladar esas líneas a otro sector”, indicó Mansell.

Sin embargo, agregó, que el proyecto de sustitución de las torres no ha podido trascender del papel a la realidad, por falta de recursos. El monto estimado de la inversión es de unos seis millones de dólares, ya que correspondería a las torres en unos 20 kilómetros de extensión, desde Tipitapa hasta la Cuesta El Plomo.

“Lo presentamos hace como unos dos años y le estamos dando seguimiento (al proyecto), pero recordemos que el proceso de los trámites de estos financiamientos generalmente requiere un tiempo bastante significativo. Pero lo más importante es que sí tenemos ubicados todos los problemas como estos”, dijo el alto funcionario de Enatrel.

Medidas correctivas

Aunque por ahora las torres permanecen dentro del cuerpo de agua, aproximadamente a unos 100 metros desde la orilla del lago, el ingeniero Otoniel Baltodano valoró que se podrían realizar medidas correctivas en la estructura metálica, que prolonguen el tiempo de vida útil mientras se realiza la renovación.

“Esa estructura de aquí a unos años ya va estar inutilizada. Las medidas correctivas que podrían darse es por lo menos mantener en buen estado la parte metálica. Ya con la parte de concreto, cubierta de agua, no se puede hacer mucho. Pero con la parte metálica se puede hacer revestimiento de anticorrosivos especiales que son para ese tipo de ambiente”, señaló el académico.

Proyecto contempla fuerte inversión

Según datos del proyecto de Enatrel, la inversión a realizar contemplaría el montaje de 4 tramos de líneas de 138 Kv (Kilovoltios), de doble circuito, entre la Subestación Los Brasiles y los terrenos del antiguo ingenio Tipitapa-Malacatoya.

El primero tendría una longitud de 4.5 km, pasará por la Subestación Los Brasiles y finalizaría en la torre Nº 10 de la línea L8160. El segundo, de 7 km, comenzaría en la Subestación Acahualinca y concluiría en la Planta Managua.

El tercer trecho sería de 5.6 km, comprendidos entre las Subestaciones Managua y Portezuelo. El cuarto, de 22 km, saldría de la Subestación Portezuelo y terminaría en la estructura Nº 155 de la línea L8040.

Las líneas de transmisión de 230 Kv (Kilovoltios) se ubican en la zona del Pacífico de Nicaragua, siendo utilizadas para conectarnos con Centroamérica, uniéndonos al sur con Costa Rica y al norte con Honduras.

Igualmente, en este mismo nivel de voltaje se enlaza a las Plantas Nicaragua y Amayo. El resto del sistema lo hacen a través de una red de 138 Kv, interconectándose por medio de los autotransformadores de 230/138 Kv existentes en las Subestaciones Eléctricas León I, Los Brasiles, Ticuantepe II y Masaya.

Con las líneas de 138 Kv se conforman dos anillos, y tres en combinación con las líneas de 230 Kv. Uno de los anillos, de 138 Kv, es el de Managua, integrado por 9 subestaciones que abastecen la demanda de la capital, equivalente al 53.3% del consumo a nivel nacional. 

El segundo anillo se ubica en la parte nor-occidental del país, al cual se unen 6 subestaciones que dan respuesta a los requerimientos energéticos del 6.4% del país.


Técnicos de la empresa estatal, Enatrel, recorrieron en lanchas y helicópteros las torres de alta tensión, a lo largo de 39 kilómetros, para inspeccionar y corroborar su estado físico. Posteriormente presentaron un proyecto de construcción de 39 kilómetros de líneas de transmisión para sustituir la ruta de transporte energético, que comprende desde la Bocana de Tipitapa hasta Acahualinca.
Los funcionarios de Enatrel no precisaron el número de torres que se localizan en el trayecto de 39 kilómetros, pero se calcula que podrían ser aproximadamente unas 50, tomando como referencia que estas son instaladas con una distancia entre 500 a 800 metros.
La ruta de transmisión que necesita ser renovada es la que conecta la Planta Carlos Fonseca con las Subestaciones Managua, Acahualinca, Tipitapa, Oriental y Portezuelo.
Para el ingeniero Otoniel Baltodano, docente y coordinador de la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Centroamericana, UCA, el contacto del agua con las bases y las estructuras metálicas representa un inminente peligro de deterioro que podría derivar en el colapso de las torres, lo cual sería una catástrofe ya que podría afectar el suministro eléctrico en diferentes regiones del país.
Además, Baltodano valoró que podría causar graves daños en el área habitada de las costas del lago, donde están ubicados más de 25 barrios.

DETERIORO ACELERADO
Según el docente, un factor que podría agravar la situación actual de las torres son las propiedades contaminantes que contienen las aguas del también llamado Lago de Managua, lo cual podría acelerar el proceso de deterioro de las bases de concreto.
“Ahí hay materia tanto orgánica como inorgánica. Esos microorganismos al tener contacto con las estructuras, lo que van a formar son colonias de microorganismos que van a ir poblando las estructuras, provocando daños severos. Las fisuras en contacto con el agua son fallas graves. Por ejemplo, el sulfato que puede contener el agua puede ocasionar un daño severo a las estructuras de concreto”, explicó.

REALIZAN INSPECCIONES
Por su parte Salvador Mansell, presidente ejecutivo de Enatrel, señaló que la empresa realiza una inspección constante en las torres para evitar interrupciones en esas líneas y, aunque hasta ahora no han encontrado problemas, confirmó que sí es necesario trasladarlas a otro sector.
“Si ubicamos bien esas torres, van a encontrar unas grandes zapatas de concreto que fueron construidas en su momento. Hacemos una inspección constante para evitar una interrupción en esas líneas y hemos solicitado a algunos organismos financieros que nos puedan facilitar algunos recursos para trasladar esas líneas a otro sector”, indicó Mansell.
Sin embargo, agregó, que el proyecto de sustitución de las torres no ha podido trascender del papel a la realidad, por falta de recursos. El monto estimado de la inversión es de unos seis millones de dólares, ya que correspondería a las torres en unos 20 kilómetros de extensión, desde Tipitapa hasta la Cuesta El Plomo.
“Lo presentamos hace como unos dos años y le estamos dando seguimiento (al proyecto), pero recordemos que el proceso de los trámites de estos  financiamientos generalmente requiere un tiempo bastante significativo. Pero lo más importante es que sí tenemos ubicados todos los problemas como estos”, dijo el alto funcionario de Enatrel.

MEDIDAS CORRECTIVAS
Aunque por ahora las torres permanecen dentro del cuerpo de agua, aproximadamente a unos 100 metros desde la orilla del lago, el ingeniero Otoniel Baltodano valoró que se podrían realizar medidas correctivas en la estructura metálica, que prolonguen el tiempo de vida útil mientras se realiza la renovación.
“Esa estructura de aquí a unos años ya va estar inutilizada. Las medidas correctivas que podrían darse es por lo menos mantener en buen estado la parte metálica. Ya con la parte de concreto, cubierta de agua, no se puede hacer mucho. Pero con la parte metálica se puede hacer revestimiento de anticorrosivos especiales que son para ese tipo de ambiente”, señaló el académico.

PROYECTO CONTEMPLA FUERTE INVERSIÓN
Según datos del proyecto de Enatrel, la inversión a realizar contemplaría el montaje de 4 tramos de líneas de 138 Kv (Kilovoltios), de doble circuito, entre la Subestación Los Brasiles y los terrenos del antiguo ingenio Tipitapa-Malacatoya.
El primero tendría una longitud de 4.5 km, pasará por la Subestación Los Brasiles y finalizaría en la torre Nº 10 de la línea L8160. El segundo, de 7 km, comenzaría en la Subestación Acahualinca y concluiría en la Planta Managua.
El tercer trecho sería de 5.6 km, comprendidos entre las Subestaciones Managua y Portezuelo. El cuarto, de 22 km, saldría de la Subestación Portezuelo y terminaría en la estructura Nº 155 de la línea L8040.
Las líneas de transmisión de 230 Kv (Kilovoltios) se ubican en la zona del Pacífico de Nicaragua, siendo utilizadas para conectarnos con Centroamérica, uniéndonos al sur con Costa Rica y al norte con Honduras.
Igualmente, en este mismo nivel de voltaje se enlaza a las Plantas Nicaragua y Amayo. El resto del sistema lo hacen a través de una red de 138 Kv, interconectándose por medio de los autotransformadores de 230/138 Kv existentes en las Subestaciones Eléctricas León I, Los Brasiles, Ticuantepe II y Masaya.
Con las líneas de 138 Kv se conforman dos anillos, y tres en combinación con las líneas de 230 Kv. Uno de los anillos, de 138 Kv, es el de Managua, integrado por 9 subestaciones que abastecen la demanda de la capital, equivalente al 53.3% del consumo a nivel nacional. 
El segundo anillo se ubica en la parte nor-occidental del país, al cual se unen 6 subestaciones que dan respuesta a los requerimientos energéticos del 6.4% del país.