Tania Sirias
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Cristian West nació hace 35 años en la ciudad de Managua. El diagnóstico que le dieron a su madre, Delmis Ruiz, fue que la pequeña había nacido con una parálisis cerebral a consecuencia de una cesárea tardía. El médico le informó que a la pequeña le faltó oxigeno, tragó líquido amniótico y otras tantas complicaciones le iban a afectar su funciones motoras, pero, sobre todo, nunca podría hablar.

Sin embargo, su madre, maestra de profesión, nunca se rindió y todo el tiempo apoyó a Cristian para que poco a poco, con terapias, fuera balbuceando palabras. La pequeña habló hasta los diez años, pero eso no la limitó, ya que también aprendió a leer y a escribir perfectamente.

Acostada en la cama, Cristian coloca una computadora portátil donde redacta sus poemas. “Algunos ya se han publicado en El Nuevo Amanecer Cultural, y también escribe para las páginas de opinión”, relató doña Delmis con emoción, mientras hacemos la entrevista.

Lucha por su título en Alianza Francesa
Lo que más impacta de Cristian, según sus amigos y familiares, es la perseverancia. A pesar de que se moviliza en una silla de ruedas y tiene algunas limitaciones en el habla, decidió ir a la Alianza Francesa y estudiar el curso de idiomas.

“Me gusta más el francés que el inglés. Hablé con los directores de la Alianza Francesa y me dijeron que sólo me podían tener de oyente, ya que no iba a poder con las clases, que eran muy pesadas para mí. Creo que pensaron que hasta me iba a retirar sola, pero concluí todos los niveles y ahora hablo muy bien el francés”, relató West.

Comentó que los tres años que estudió en la Alianza Francesa fueron muy duros, ya que los maestros la valoraban igual que a los demás estudiantes, pero eso nunca la desmotivó.

Prepara un libro
Cristian dijo que su próxima meta es escribir un libro donde expondrá la vida de los niños con discapacidad. “Todos hablan de las experiencias de los padres, pero nadie sabe lo que siente un niño cuando es discriminado porque no puede correr, saltar, jugar y hasta hablar como lo hacen otros niños”.

“Quiero explicar qué es la parálisis cerebral infantil. Que los padres no vean esta enfermedad como un castigo, sino como un reto que tenemos en la vida. Que la discapacidad motora no es una limitante para tener éxito en la vida, ya que todo se puede lograr con la ayuda de Dios”, expresó Cristian.

Lo que más sorprende de Cristian es la fuerza que tiene, comentó su mamá, ya que a pesar de que anda en sillas de rueda, ella baila, juega y siempre tiene un mensaje alentador para todos, pese a su discapacidad.

Doña Delmis lamentó que la computadora de Cristian se haya dañado y desde entonces tiene que pedir a sus amigos o ir a un cyber para que puedan ayudarla con su libro. “Talvez una organización le puede ayudar para su reparación, ya que cuando a ella se le mete una idea en la cabeza, no se le sale hasta que la concluye”, afirmó su madre.

El que se lució en Naciones Unidas
Su rostro ya es familiar ante las cámaras. Mauricio Gutiérrez González representó ante las Naciones Unidas a todas las personas con discapacidad del mundo. Su discurso, dictado en marzo de 2007, hizo que nuestro país suscribiera la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad.

Con 20 años de edad, estudia segundo año de Derecho en la Universidad de Managua. Mauricio explica que más que el apoyo que las personas con discapacidad pueden tener, es la confianza en uno mismo lo que les ayudará para enfrentarse en la vida.

Entre los obstáculos que Mauricio debe vencer, más que las barreras arquitectónicas, está la discriminación. Comentó que dentro de dos años obtendrá su título de abogado, pero las instalaciones de los juzgados no cuentan con rampas y el edificio parece un laberinto inaccesible para las personas con discapacidad.

“Pero la principal dificultad que veo es que los profesionales del Derecho tienen que escribir rápido a mano o en máquina, pero nuestra discapacidad nos hace ser un poco más lentos”, refirió.

Gutiérrez agregó que su lucha será que el sistema judicial abra las puertas a las personas con discapacidad. “Que tengan confianza en el trabajo que vamos a realizar y con la ayuda de Dios y nuestra familia, vamos a seguir cosechando más éxitos”, concluyó Mauricio.