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Las teólogas Enriqueta Ramírez y María López Vigil afirmaron ayer que casos como el del sacerdote Heriberto Palacios Quiroz, señalado de haber procreado un hijo a quien le niega una pensión alimenticia, hay muchos, pero no todos salen a luz pública.

También señalan que estas actitudes de los religiosos crean desconfianza en algunos feligreses, por lo que la Iglesia católica debería eliminar el celibato.

El expárroco de la Iglesia de Ticuantepe fue denunciado por la abogada Julissa Bonilla Martínez, quien asegura haber procreado un hijo con él hace 12 años, luego de haber sostenido una relación amorosa durante 16 años, lo que implica que el religioso habría faltado al celibato. Ahora ella le está exigiendo el pago de una pensión alimenticia.

La semana pasada, Palacios se comprometió a dar una entrevista esta semana para contar su versión completa de la historia, pero a pesar de que se le ha llamado a su oficina y a su teléfono celular, no ha contestado. La jerarquía católica ha optado por separarlo de forma momentánea de la parroquia, mientras enfrenta el señalamiento.

“De esos hay montones de casos que han sido denunciado por diversos movimientos de mujeres en diferentes partes del país… los sacerdotes faltan a sus principios morales y éticos, porque han hecho un compromiso de celibato, y encima de eso, como ciudadanos, cometen infracciones como violaciones con niños, muchachas jóvenes o domésticas de las iglesias”, aseveró Ramírez.

Celibato debería ser eliminado

Monseñor Carlos Avilés, vocero de la Curia Arzobispal, aseveró que no han determinado si el sacerdote faltó al celibato, ya que la denunciante tiene sus argumentos y el denunciado los suyos. Explicó que si se trata de un error y es corregido, el padre puede seguir en sus funciones, pero si se trata de una actitud, entonces tendrá que vivir la vida de un laico.

“Durante siglos no hubo en la Iglesia católica el celibato como una imposición, lo hay desde un momento histórico determinado, y es una norma que muchísimos sacerdotes violan, no la cumplen; el celibato no debe imponérsele a nadie, porque el instinto sexual es algo demasiado importante en el ser humano, como para que eso se imponga de manera tan estricta… eso no ayuda a las personas a vivir con libertad”, consideró López Vigil.

Por su parte, Ramírez dijo que el celibato debería ser eliminado, ya que sus orígenes responden meramente a lo económico, es decir, la Iglesia católica --única Iglesia que aún lo aplica-- lo instauró para evitar que los bienes materiales de la institución se fueran junto a los sacerdotes cuando estos se retiraran con su familia.

16 años de convivir

Bonilla denunció que convivió con el cura durante 16 años, engendraron un hijo y adoptaron a una niña, pero a finales del año pasado terminaron la relación, porque el religioso inició otra relación con otra mujer, y desde inicios de este año no le pasa para la manutención del infante.

“Vivir 16 años con una persona no es un error ni una aventurita sexual, es toda una doble vida, ese hombre no es que haya cometido un error, sino que debe asumir la responsabilidad de haberse relacionado con esta mujer… me parece un descaro del sacerdote por haber vivido una doble vida”, criticó López.

“Algunos feligreses pierden la confianza en el sacerdote cuando ocurren este tipo de casos, pero otros, en cambio, lo defienden, y más bien señalan a la mujer de irresponsable, mala, pecadora, y él es la víctima”, dijo Ramírez, en relación con la actual credibilidad del sacerdote.