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La propuesta del gobierno de subir el techo de cobertura a los trabajadores que pagan Impuesto Sobre la Renta, IR, hasta los C$100,000, y con lo cual el Estado dejaría de percibir hasta C$300 millones en impuestos, es viable, según empresarios y expertos tributarios, ya que daría mayor poder de compra a los empleados y habría muchas maneras de reponer los tributos que se dejarían de recibir.

Para el abogado tributarista, Silvio Iván Bendaña, la propuesta de elevar el IR es viable, porque el gobierno tiene otras fuentes de recaudación para reponer el impuesto que dejarían de percibir, y, por otro lado, los trabajadores, los consumidores y el comercio serían los mayores beneficiados, porque habría mayor poder de compra, el comercio aumentaría sus ventas y se generarían más impuestos.

Bendaña agregó que existe un importante nicho de recaudación en el mercado informal, que es un sector que se abastece de las importaciones.

“Este mercado mueve US$2,500 millones anuales, y aquí el gobierno podría recaudar no C$300 millones, sino C$1,000 millones, y de esa manera compensar el aumento del mínimo imponible a los trabajadores”, indicó.

Otra de las fuentes para reponer esos fondos serían los proveedores del Estado, porque, a juicio de Bendaña, estos venden anualmente al gobierno más de C$10,000 millones, y no todos pagan impuestos. Otra solución consiste en formalizar a los comerciantes que están bajo el régimen de cuota fija y que tienen negocios muy rentables.

Empresarios van por los C$100,000

“Hemos dicho que hay un sector gris dentro de la economía informal en donde, cobijados con la máscara de pequeños comerciantes, compiten de una forma incorrecta con el sector formal de la economía, se tienen que encontrar los mecanismos para que empiecen a tributar”, comentó por su parte José Adán Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep.

El líder empresarial se mostró a favor de que el gobierno esté valorando ampliar la base tributaria gravando al sector informal, que a su juicio son comerciantes grandes que están en la jugada de manera desleal con el sector formal.

Aguerri declaró que están analizando “los números” de la propuesta que el gobierno les hizo llegar, y no descartó la posibilidad de que se solicite elevar más ese techo.

“Que los trabajadores que ganen menos de C$100,000 no paguen IR les ayudará a impulsar una mejor calidad de vida, es una decisión que efectivamente el sector privado comparte, y ya tenemos la propuesta del gobierno, que en su momento vamos a dar a conocer a los empleados. Vamos a revisar los números, y, de hecho, vamos por esos C$100,000”, indicó Aguerri.

Techo debería ser de C$200,000

Para el secretario general de la Central de Trabajadores de Nicaragua, CTN Autónoma, Antonio Jarquín, la intención de subir el techo del IR es buena, pero no suficiente.

“Nosotros los trabajadores no estamos conformes con ese techo (C$100,000), porque eso significa que están exonerando un salario mensual de 8,333 córdobas, y la canasta básica cuesta más de 10 mil córdobas, es decir, que ni la canasta básica está exonerada, y por lo menos esa debería ser la base para la exoneración”, indicó el sindicalista.

Jarquín agregó que en 1990 el salario exonerado era el equivalente de US$10,000, es decir, C$50,000, cuando el córdoba se cotizaba a cinco por uno.

“Ahora hablamos de C$100,000, que son US$4,347”, señaló.

El dirigente sindical indicó que por lo menos se debería exonerar de IR a los trabajadores que ganan C$19,000 mensuales.

Presentarán números

De acuerdo con el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, el sector privado trabaja un documento que presentará argumentos sólidos a favor de las exoneraciones y exenciones fiscales de las que gozan algunos sectores productivos del país, especialmente el agropecuario, que fue seriamente cuestionado por el asesor económico de la Presidencia, Bayardo Arce, quien declaró que apenas aportan el 2% de las contribuciones, y tienen 30 años recibiendo las exenciones y exoneraciones.

El Cosep estará sustentando el impacto positivo de estos beneficios fiscales, basados en tres puntos importantes: su contribución a garantizar la seguridad alimentaria y nutricional del país, la competitividad de las empresas, y a otras particularidades que tienen que ver con la composición de cada sector productivo.

“Tenemos que entender que la realidad de sectores como el frijol, el maíz y el café, es que concentran miles de pequeños productores que no tributan, porque no tienen los niveles de ingresos para tributar”, indicó Aguerri, y agregó que estarán analizando la burocracia que existe en las instituciones de gobierno, que no permite que los sectores exentos de tributos hagan uso debido del beneficio.