•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

A 17 años y seis meses de prisión condenó la Corte Militar al capitán Leónidas Rubén Castillo Ruiz y al teniente Amaru Vicente Álvarez Granera, por filtrar información clasificada al espía colombiano, Luis Felipe Ríos Castaño, capturado la semana pasada por el Ejército de Nicaragua.

Mientras los familiares del teniente Álvarez Granera, en declaraciones brindadas a El Nuevo Diario luego de la sentencia, dijeron que apelarán al fallo de la Corte.

Según una nota de prensa de la Dirección de Relaciones Públicas y Exteriores del Ejército de Nicaragua, ayer se realizó la audiencia de lectura de sentencia, donde se estableció dicha condena con base a lo establecido en el Código Penal Militar.

Pese a que ambos recibieron la misma pena y se les aplicó la pena accesoria de baja deshonrosa, a Castillo Ruiz se le juzgó por el delito de Revelación de Secreto Militar en concurso con Espionaje Militar y Desobediencia, y a Álvarez Granera solo por revelación de Secreto Militar en concurso con Espionaje Militar.

“Ambos serán referidos a pena corporal y la cumplirán en el Sistema Penitenciario Nacional de conformidad con la ley”, especifica la nota de prensa, que también detalla que las penas se extienden hasta el 13 de diciembre de 2029.

De acuerdo con la acusación que el Ministerio Público presentó ante el Juzgado Quinto de Distrito Penal de Audiencia de la capital, contra Ríos Castaño, desde julio de 2011 Castillo Ruiz, quien laboraba en la Fuerza Aérea, filtraba al extranjero información relativa a temas estratégicos de la defensa del país y de la cooperación militar que brindan Rusia y Venezuela a Nicaragua; ello a cambio de entre US$3,000 y US$4,000.

En el caso de Álvarez Granera, la acusación relata que Ríos Castaño contactó a Álvarez Granera en noviembre de 2011 en Estelí, y que en esa ocasión el militar le habría dicho que tenía muchas necesidades económicas y que estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para solventar su situación financiera.

Pero fue hasta en marzo de 2012 que Álvarez Granera entregó documentos y fotografías clasificadas del Primer Comando Regional del Ejército. Por ello, el militar recibió al menos dos pagos de US$1,000 cada uno.

Para el envío de la información proporcionada por los dos militares, Ríos Castaño utilizaba correos electrónicos de servicio gratuito, colocando la información como borrador, para evitar de esta manera dejar pruebas del traslado de la misma, explica la acusación.

Luis Álvarez Molina, padre del teniente Álvarez Granera, señaló luego de la condena de su vástago, que solicitaron a la teniente coronel Eunice Rivas Robleto, juez Militar de Audiencia Número Uno, una apelación a su sentencia dictada ayer, la que fue aceptada por la juez militar.

Álvarez Molina también pidió que su hijo sea llevado a una celda especial en el Sistema Penitenciario y que no se le coloque donde se encuentran los demás reos.

Agregó que a pesar de que su hijo reconoció los cargos que se le imputaron, “la familia no tuvo la oportunidad para demostrar su inocencia”; y señaló, además, que no considera que los 17 años y seis meses de prisión para su hijo sea una sentencia firme, mientras la juez Rivas Robleto no se pronuncie sobre el recurso de apelación que introdujo el abogado defensor de oficio, el mayor Domingo Mercado.