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  • ACAN-EFE

Empresarios, dirigentes cívicos y opositores criticaron hoy al presidente Daniel Ortega, por amenazar con cerrar los programas de cooperación que reciben organismos no gubernamentales locales por parte de Estados Unidos.

También rechazaron una recomendación del comité político de la Alianza Bolivariana para los pueblos de América (Alba), que instó a sus miembros a expulsar de sus territorios a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) por constituir "un factor de perturbación que atenta contra la soberanía y estabilidad política".

La Alba está integrada por Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, San Vicente y las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbuda.

En un comunicado, la Cámara de Comercio Americana (AMCHAM) rechazó "categóricamente las expresiones públicas vertidas por quienes en el pasado llevaron" a Nicaragua "a una confrontación innecesaria con Estados Unidos".

Ortega advirtió el sábado pasado con cerrar los programas de cooperación estadounidense que reciben ONG's locales, en respuesta a la decisión de EE.UU. de suspender casi tres millones de dólares asignados para las áreas militar, lucha antidrogas, salud y medio ambiente.

"Que recuerde que él (Ortega) es presidente de todos los nicaragüenses y tiene que velar no solamente por el sector favorable a él", señaló a periodistas Yalí Molina, titular de AMCHAM.

Esa cámara invitó, además, al Ejecutivo "a reflexionar sobre el irreversible daño" que se haría al país "de adoptarse decisiones que impulsen el retiro de la USAID" de Nicaragua.

Violeta Granera, dirigente del Movimiento Por Nicaragua, crítico con el Ejecutivo, calificó de "exabrupto" y "fuera de lugar" la amenaza de Ortega y lo instó a "recapacitar" y considerar que Estados Unidos es el principal socio comercial del país centroamericano.

El diputado liberal opositor, Eliseo Núñez Morales, declaró que si Nicaragua cierra los programas de cooperación de Estados Unidos el impacto "no será tanto monetario", sino que habrá un bajo "nivel de productividad en algunas áreas".

Al respecto, el gerente general del Centro de Exportaciones e Importaciones (CEI), Roberto Brenes, dijo que sólo la USAID ha "atendido" a 3.000 pequeños y medianos empresarios y beneficiado a 30.000 productores nicaragüenses.

Por su parte, el exdiplomático sandinista Aldo Díaz Lacayo sostuvo que la cooperación estadounidense en Latinoamérica "normalmente va dirigida a labores políticas contrarias a los gobiernos", lo que calificó como "una pena".

"En algunos casos, como el de Venezuela, los niveles de cooperación a través de estas agencias para la oposición, son brutales, lo mismo sucede en Cuba, Bolivia, Ecuador y aparentemente ya está sucediendo, cada vez con niveles mayores, en Nicaragua", opinó.

Estados Unidos dijo el jueves pasado que había notificado a Nicaragua de la suspensión de una dispensa o "waiver" de transparencia fiscal, por lo que no le otorgará casi tres millones de dólares para las áreas militar, lucha antidrogas, salud y medio ambiente, según los datos oficiales.

Ortega rechazó el argumento de EE.UU. sobre el tema de la transparencia fiscal y la consideró un "chantaje" al que, adelantó, no van a ceder, y exigió "respeto".

El Departamento de Estado estadounidense debe aún determinar si negará a Nicaragua esa otra dispensa, relativa a la propiedad, y que afecta a la cooperación a través de instituciones multilaterales, en las que Washington puede ejercer el derecho de veto.

Ese "waiver" o certificado está supeditado al avance que registre Nicaragua en la resolución de las reclamaciones de propiedades confiscadas a ciudadanos estadounidenses durante el primer Gobierno sandinista (1979-1990).