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Tras el acuerdo firmado por la Confederación de Trabajadores por Cuenta Propia, CTCP, con la cooperativa Caja Rural, los beneficiados esperan ansiosos para obtener sus nuevas mototaxis. Atrás quedan para muchos las historias de sus ciclotaxis, con los cuales dieron servicios en las calles de los barrios de Managua.

Esta nueva fase los llevará a tener que registrarse y legalizar sus nuevas unidades. El comisionado Edgar Sánchez Ruiz, jefe de prevención vial de Tránsito Nacional, explicó que “los triciclos eran elaborados de manera artesanal, aunque ahora con las mototaxis podremos tener un control de este sector, incluyendo el control de calidad del servicio, además de poder verificar las categorías correspondientes y la seguridad del traslado del pasajero, ya que los ciclotaxis no poseen ningún tipo de seguridad”.

El comisionado Sánchez Ruiz explicó que se les brindará un permiso provisional en tanto, poco a poco, irán desapareciendo los 950 ciclotaxis que operan de manera ilegal.

El Nuevo Diario visitó varios puntos donde operan estos triciclos, y cuando preguntamos acerca del convenio, varios conductores dijeron que hasta el momento no han llenado ningún procedimiento para comenzar los trámites. “Me siento contento con la noticia, pero tendremos que afiliarnos en algún tipo de cooperativa, y la verdad es que somos un sector que trabaja de manera informal, por lo cual no sabemos si seremos beneficiados”, expresó Óscar Salinas, conductor de ciclotaxi.

Juan López, de 50 años, trabaja en un ciclotaxi hace buen tiempo, y dijo: “Hasta el momento, solo han sido rumores; lo único que nos han pedido es la fotocopia de cédula. Nosotros no estamos organizados por cooperativas ni por sindicatos, pero esperamos que se cumpla el acuerdo para obtener la mototaxi”.

Peligros que se viven

Francisco Torres, otro conductor, agregó: “Hace cinco años trabajaba en un triciclo, y recuerdo que viajaba con dos pasajeros, y en una subida se reventó la cadena del triciclo y los frenos no resistieron, les dije a los pasajeros que nos accidentaríamos. Uno de los pasajeros, con el impacto, se desmayó, y el otro sufrió hematomas. Yo me fracturé un pie. Si todo este convenio se lleva a cabo, nuestro trabajo ya no sería tan riesgoso”, comentó.

 

* Colaboradora