Rafael Lara
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Ante el cierre de ocho Clínicas Médicas Previsionales de las 53 existentes, Omar Cabezas, Procurador de Derechos Humanos, dijo que aún falta mucho por hacer, porque un estudio realizado por su institución reflejó que casi la mitad de estas CMP no cumplen con los estándares necesarios para su funcionamiento.

Cabezas recordó que el año pasado la Procuraduría de Defensa de los Derechos Humanos, PDDH, realizó una muestra a nivel nacional (Managua, León, Chinandega y Chontales) de la atención que las previsionales brindan a más de 380 mil afiliados, con la cual se conoció que el 45 por ciento no tiene la capacidad ni calidad en la atención.

Por fin hicieron algo
“Felicito al doctor Roberto López, Director del Instituto Nicaragüenses de Seguridad Social, INSS, que por fin se está comenzando a actuar contra las Clínicas Médicas Previsionales que no cumplen con lo estipulado para dar un servicio de calidad a sus afiliados. Aunque mandamos este estudio y en varias ocasiones intenté contactarme para reunirme con el director del INSS, éste nunca me respondió, pero bienvenida sea una medida que dé seguridad a la salud de la población afiliada, aunque entre las clínicas cerradas no veo a todas las que señalamos por casos graves”, indicó.

Comentó que de las clínicas inspeccionadas, el 45 por ciento reflejaba problemas de infraestructura dispersa, falta de espacio y de condiciones para la atención médica, sin salas específicas para atención especial, y según los expedientes del personal médico, no todos tienen suficiente calificación.

Además mostraban abuso de las CMP en la subcontratación de otras empresas, ya que muchas no cuentan con los equipos necesarios para brindar atención especializada.

La PDDH, al brindar su informe, advirtió a estas empresas de salud que debían mejorar, y a las autoridades del Ministerio de Salud, Minsa, y del INSS, que necesitaban realizar mayor control y continua supervisión por la cantidad de quejas de la población.

“Que ahora no digan que no se les advirtió y que no sabían el mal servicio que estaban brindando a la población”, dijo, señalando que el informe refleja una encuesta de personas atendidas en la cual el 75 por ciento reflejaba insatisfacción en la calidad del servicio y el 13 por ciento de los usuarios se quejaba de maltrato por parte de los trabajadores de las EMP, teniendo como rango en primer lugar al personal administrativo, seguido de las enfermeras y los médicos.

Falta mucho por hacer
Sobre las críticas de que ahora con el cierre de las clínicas las otras clínicas bajarían su calidad de atención al aumentar sus afiliados, Cabezas señaló que es contraproducente que alguien ahora se queje, cuando todos señalaban la pésima atención de algunas de estas previsionales.

“No lo puedo creer. Son como ‘la gata angora’. Si no se hace nada es malo y si se hace también es malo”, dijo.

El procurador Cabezas espera que esto sólo sea el comienzo, porque hace falta mucho por hacer en este tema, pues considera que hay más de ocho clínicas que no tienen la capacidad de atender médicamente a la gente.

“En este semana me sentí mal de la presión y sintiendo que me faltaba el aire, entonces me fui a emergencias de una de estas clínicas que queda cerca de la PDDH, pero ni un tanque de oxígeno tenían cerca de la sala, que en nada se diferencia a la de una casa cualquiera”, expresó el procurador.