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Adonis Gómez Velásquez, Jorge Ramos Vargas y David Rodríguez Méndez son los jóvenes que pusieron en alto el nombre de Nicaragua en las recién celebradas Olimpiadas Matemáticas de Centroamérica, OMCA, y también están contribuyendo a romper el miedo que miles de estudiantes nicaragüenses le tienen a los números.

Gómez Velásquez obtuvo medalla de oro, Ramos Vargas medalla de bronce, y Rodríguez Méndez una mención de honor. Además, trajeron consigo la “Copa Salvador”, la cual es entregada al país con mejor desempeño en este concurso regional en un período de 3 años.

Ellos forman parte de la academia sabatina “Jóvenes Talentos” que coordina la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI, con el apoyo de Fundación Uno y el Ministerio de Educación, Mined.

“Los mejores de cada uno de los tres niveles son los que asisten a estas Olimpiadas. Este año se seleccionaron a inicios de mayo y entraron a un entrenamiento intensivo, del 1 al 14 de junio, estudiando todos los días, mañana, tarde y noche, como en todo deporte”, explicó la coordinadora de “Jóvenes Talentos”, María Auxiliadora Cortedano.

Contra el tiempo

En las Olimpiadas, que este año se celebraron en El Salvador, los concursantes deben resolver 6 problemas sobre aritmética, álgebra, geometría y combinatoria, pero para ello tienen dos días y en cada uno tienen 4 horas y 30 minutos para resolver 3 problemas.

Según el jefe de la delegación e instructor de los muchachos, ingeniero Hank Espinoza, los problemas que se les presentan son “inéditos”, y el más difícil fue el número 6, pues de los 36 competidores solo 2 pudieron resolverlo, entre ellos Adonis Gómez Vásquez.

Adonis, David y Jorge tienen 16, 15 y 14 años, respectivamente, y pese a haber resuelto problemas que según Espinoza hasta a un profesor de Matemáticas le costaría hacerlo, su comportamiento es el de un trío de adolescentes comunes y corrientes.

Sin embargo, a la hora de preguntarles cuánto tiempo dedican diariamente para estudiar Matemáticas, se nota la diferencia con un estudiante promedio que, probablemente, arrugaría la cara o sonreiría modestamente ante la pregunta.

Gómez Vásquez dice que estudia de 2 a 5 de la tarde, Ramos Vargas asegura que él no lo ve como una obligación sino como una diversión, por lo que casi todo el tiempo está resolviendo problemas matemáticos, mientras Rodríguez Méndez señala que lo hace a partir de las 7 de la noche.

¿Pero cómo llegaron a “Jóvenes Talentos”? Adonis es originario de Potosí, departamento de Rivas; Jorge de Matagalpa, y David de Jinotepe. Los dos primeros dicen que sus profesores les hablaron de la Academia y les enseñaron los exámenes, los cuales se interesaron por resolver y eso los llevó a realizar el examen presencial, donde quedaron clasificados. Mientras, el joven jinotepino se interesó al ver los anuncios en los periódicos.

A diferencia de su instructor, para ellos el problema 4 fue el más difícil. “Todos nos sacamos cero”, dice uno de ellos y todos ríen como si acabaran de cometer una travesura. “Es que era de combinatoria y esa es una clase donde más se pegan los nicaragüenses”, comenta Jorge. “Es la clase menos desarrollada en Nicaragua”, remata Adonis.