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“Lo barato sale caro”, reza un popular refrán, aunque a la comerciante Juana María Cruz Rugama, de 49 años, la prótesis dental que le implantó un mecánico dental que se hace pasar por “especialista” en San Benito, Tipitapa, le dejó una peligrosa infección que puso en riesgo su vida.

La situación deja al descubierto la falta de control sobre esta especialidad médica en el país.

El trabajo “baratero” provocó a doña Juana María un absceso alveolar en una pieza dental, además de una fuerte infección que produjo pus en la boca.

La afectada señala como el supuesto “especialista dental” a un ciudadano que se hace llamar Orlando Ramírez o Armando Argüello, quien aparentemente es mecánico dental.

La intervención bucal se registró en plena Semana Santa, durante la primera semana de abril. La víctima llegó a las manos del sujeto, por recomendaciones de una vecina de Villa Guadalupe, quien le aseguró a doña Juana que en San Benito los “dentistas” son “barateros”.

Quedó horrorizada

“Yo no quiero volver a ver a ese hombre, me da miedo”, dice entre sollozos la víctima, mientras palpa en su boca los sitios donde padeció pavorosos dolores, que se hacían acompañar de intensas fiebres y de un hedor insoportable que se desprendía cada vez que hablaba.

El martirio de doña Juana María inició cuando le pidió al tipo que le arreglara su dentadura, “entonces me sentó en una silla normal, no como la que tienen los otros doctores (odontólogos), agarró una masa, me la metió en la boca para tomar la medida (impresión para fabricar prótesis fijas), y luego me dijo que regresara en cuatro días para ponérmela”, detalló.

Le drenaron pus de la boca

Un mes después de instalada la prótesis y de sufrir el dolor torturante, la afectada buscó ayuda en el Centro de Salud “Francisco Morazán”, de Managua, donde los médicos le indicaron que buscara ayuda odontológica de inmediato.

El cirujano dentista Carlos Sequeira fue quien finalmente le drenó el absceso para sustraerle la pus acumulada.

“Fue un trabajo deplorable”, expresó Sequeira en referencia a la prótesis que habían instalado en la boca de doña Juana María.

“El Minsa debería inspeccionar en San Benito estos lugares donde hacen estos trabajos, pues, por pobreza o necesidad, hay personas que se someten a que cualquiera les toque la boca”, advirtió.

Casos son frecuentes

Por su parte, el doctor Luis Douglas Contreras, cirujano dentista y maxilofacial, y presidente del Colegio Odontológico Nicaragüense, reconoció que casos como este suceden con frecuencia en la zona Norte del país, “incluso en Managua, donde hay muchos mecánicos dentales que hacen desastres a las personas”.

El doctor Contreras recordó que hace muchos años en Matagalpa apresaron a un mecánico dental por una práctica indebida.

Pero hoy por hoy los charlatanes que se hacen pasar por dentistas --como el de San Benito-- continúan haciendo de las suyas. Contreras tiene una explicación sencilla: “Lo que hace el o la afectada, es ir al Centro de Salud, donde les resuelven el problema y todo queda ahí”, indicó.

“Como Colegio nos apoyamos y damos la información cuando se dan casos así… porque el trabajo que hacen (los mecánicos dentales) es fabricar coronas, puentes o rehabilitaciones odontológicas, pero no tienen el conocimiento científico para colocarlas, y al final lo hacen”, señaló.

Redireccionan quejas al MINSA

El presidente del Colegio Odontológico --el más grande en su tipo en el país-- dijo que afortunadamente cuentan con un gremio unido y que trabaja de la mano con el Minsa, hacia “donde redirigimos las quejas de personas a quienes se les han hecho malos trabajos, para que se tomen las medidas pertinentes”.

En el caso concreto de doña Juana María, el doctor Sequeira indicó que sería interesante descubrir en qué condiciones higiénicas trabajó Orlando Ramírez o Armando Argüello, y si los instrumentos que este utilizó fueron previamente esterilizados.

Porque “se debe tener conocimiento científico, entrenamiento, diploma que acredite para ejercer, código del Minsa, licencia, entre otras cosas”, detalló el especialista.

Utilizó materal en desuso

Además de esto, el médico señaló que el supuesto mecánico dental usó metal NPG (aleación de fundición no preciosa tipo III de alta calidad para coronas fijas, puentes e incrustaciones), que ya no se usa para procedimientos bucales porque se oxida.

El doctor Sequeira lamentó que en Nicaragua no se ejerza un control estricto sobre quienes ejercen la profesión “en la aplicación de la ley de higiene, así como velar para que el médico se actualice periódicamente mediante congresos”, como los que año con año organiza el Colegio Odontológico Nicaragüense.

“Lo que aprendió un médico hace 20 años no es lo mismo que se aplica ahora, y por lo menos, cada odontólogo debería cumplir con 20 horas de actualización, que autorice a seguir ejerciendo, y cada paciente debe valorar eso antes de someterse a cualquier procedimiento”, consideró el doctor Sequeira.