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Masaya

Ayer se presentó al Complejo Judicial de Masaya, a una audiencia especial, la joven embarazada Jacqueline de los Ángeles Gunera Jarquín, de 22 años, detenida por droga junto con otras 19 personas durante un operativo que realizó la Policía de Masaya, en el barrio Monimbó.

Durante la audiencia especial, José Andrés Urbina Lara, abogado defensor de Gunera, solicitó al juez Leonel Alfaro le dictara prisión domiciliar para que ella pasara sus últimos dos meses de embarazo tranquila, y para solicitar esta petición el abogado se basó en el artículo 176 del Código Procesal Penal, donde dice que el juez puede sustituir la prisión preventiva a domiciliar, cuando se trata de mujeres en los tres últimos meses de embarazo.

Pero en cambio, el fiscal auxiliar Medardo Trejos dijo que según el artículo 173 del CPP, no se puede sustituir la prisión preventiva a arresto domiciliar a toda persona detenida por droga.

“Yo leí el dictamen médico, el cual dice que ella no tiene ningún alto riesgo en su embarazo, pero que sí se le llevara a los controles normales de una mujer embarazada”, manifestó Trejos.

Tras escuchar a ambas partes, el juez Alfaro no dio lugar a la petición de la defensa, pero sí ordeno que se le llevara de inmediato al Hospital “Humberto Alvarado” de Masaya, para que fuera atendida como corresponde.

Por su parte, Gunera aprovechó para denunciar a la subcomisionada Paola Vásquez por el maltrato que recibió. “La subcomisionada Vásquez era quien daba las órdenes para que me obligaran a hacer sentadillas, sabiendo muy bien que yo me encontraba embarazada”, expresó Gunera.

EL NUEVO DIARIO buscó la versión de la Policía de Masaya y se consiguió la versión
del subcomisionado Ramón Lewis, segundo jefe de la delegación de este municipio, quien dijo que en ningún momento se maltrata a las personas detenidas, mucho menos a una mujer embarazada.