•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Una zanja de unos tres metros de profundidad que divide una calle en el barrio Loma Linda, donde la alcaldía realizará una obra para la mitigación de las aguas pluviales, mantiene en zozobra a pobladores de ese vecindario, quienes se quejan por la lentitud

del proyecto.

Desde hace una semana, Ramón Rodríguez ha dejado de percibir al menos unos C$150 diarios, de los cuales C$50 son para el pago de alquiler del local que renta para su pequeño taller de mecánica en el barrio Loma Linda, debido a que desde el pasado miércoles no hay paso para su clientela.

Rodríguez criticó que desde el día en que los obreros de una empresa subcontratista llegaron a abrir la calle no ha habido mayor avance, lo cual es motivo de preocupación para él y una decena de familias donde habitan niños menores

de 10 años.

“Aquí los que más estamos sufriendo somos los negociantes. Ahorita no estoy ganando ni siquiera para pagar el local, porque con esa zanja en media calle no puedo trabajar. El problema es que aunque no esté trabajando diario tengo que pagar C$50 y ahorita ni siquiera tengo para la comida de mi familia”, dijo Rodríguez.

Preocupación por niños

La preocupación de María López es otra. Ella cuida de dos niñas menores de ocho años, y teme que en un descuido las pequeñas puedan salir de la casa y caer al profundo abismo.

“Imagínese que si eso es muy peligroso hasta para los adultos, ahora para los niños es mucho peor. No han puesto ni una señalización, al menos, que advierta del peligro, y por aquí pasa el chavalero corriendo, y uno solo se imagina que ya tiene la desgracia encima”, comentó López.

Obra es de gran ayuda

Sin embargo, el poblador Byron Acevedo señaló que la obra es de gran ayuda para un sector de un barrio aledaño, que en la época lluviosa ha sufrido inundaciones.

Según Acevedo, el proyecto consiste en la construcción de un canal de desagüe para las aguas pluviales que provienen de un asentamiento ubicado en una zona alta.

“Todo progreso lleva su tiempo. Es cierto que a lo mejor lo puede incomodar a uno, porque incluso a mí me botaron una plantita, pero no quiere decir que eso sea malo”, dijo el poblador.

La mayoría de vecinos consultados por El Nuevo Diario hicieron un llamado a las autoridades municipales para que agilicen la culminación de la obra.

“Así como abrieron la calle en tiempo récord, también les pedimos que avancen al mismo ritmo”, dijo el poblador Ramón Rodríguez.