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Matagalpa y Managua

Una mañana fresca invadía de la Perla del Septentrión. Había concluido la Feria del Maíz y comenzaba una nueva jornada que llegó acompañada de una grata sorpresa que invadió la casa del profesor José Cristóbal Bojorge Morales, pues el teléfono sonó y una voz entusiasmada le comunicó: “Cristóbal, fuiste el ganador del premio al magisterio nacional que promueve la Fundación Luisa Mercado”.

“Fue una sorpresa para mí, me siento abrumado hasta el momento, sabía que era candidato al premio, pero no que lo iba a ganar, porque uno no piensa que va a recibir un premio como éste. Yo siempre he trabajado y he procurado salir bien, pero nunca me hicieron una cosa grande como ésta, aquí me he ganado algunas distinciones como el mejor maestro del municipio, mejor maestro del centro donde trabajaba, entre otras, pero no una distinción tan grande como ésta”, aseguró el profesor, quien aún tiene el espíritu de seguir enseñando a los demás.

El profesor José Cristóbal, de 76 años, quien dejó el ombligo en la capital, nació el 19 de marzo de 1932 a las once de la mañana. Sus padres fueron Cristóbal Bojorge Moscoso y Josefa Morales Ubilla, ambos originarios de Managua y obreros, pero no pudo gozar del cariño de su madre ya que falleció cuando él apenas tenía seis meses de haber venido a este mundo.


Vida dedicada a la enseñanza
Su primera clase la impartió en el colegio Calasanz de Managua. Fue fundador de las normales de Estelí y de Matagalpa, donde se trasladó a vivir en 1965. “Me siento un hijo más de la Perla del Septentrión, aquí me casé y aquí nacieron mis dos hijos, uno de ellos es radiotécnico y la otra está concluyendo sus estudios universitarios de Administración de Empresas”, dijo el profesor.

La hoja de vida del maestro Bojorge señala que realizó estudios en la Escuela Normal Rural Interamericana de Venezuela, donde obtuvo la especialidad para educación agropecuaria en escuelas normales; también se especializó en la Escuela de Horticultura de la Universidad de Puerto Rico. Es del grupo de primeros graduados de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, con mención en el área de Ciencias Sociales, y profesor de enseñanza media.

“Fui maestro de primaria, después inspector general de la Normal, de ahí pasé a ser el inspector general de la normal, me gané becas que fueron patrocinadas por la OEA, a la que agradezco por esa oportunidad de prepararme y formarme como educador normalista y trabajar para el pueblo”, señaló.


El mayor reconocimiento: los alumnos
Hasta la fecha ha recibido más de 40 reconocimientos de organizaciones y de sus centros de trabajo, y el premio más grande que ha recibido es el de sus alumnos, porque según sus propias palabras, “cuando los alumnos reconocen el trabajo de un profesor, es que se ha trabajado con todo el corazón para enseñarles a ser buenos hombres y mujeres del futuro, y eso es lo que más me ha gustado: ganarme ese cariño de los alumnos”, aseguró.

Cupido traspasó el corazón del profesor Bojorge cuando llegó a Matagalpa y contrajo matrimonio con Marcia Valle, con quien cumplió 38 años de casado, y es la madre de sus dos hijos: Cristóbal y Crismar Bojorge Valle. “Marcia y yo nos hemos sabido comprender bajo los caminos del Señor, somos católicos de corazón, y lo que dejamos a nuestros hijos, además de los conocimientos, es el amor a Dios y al prójimo”, expresó el profesor.

Dentro de sus centros de trabajo están el Calasanz, la Escuela Normal de Managua, Servicio Interamericano de Educación conocido como el Punto Cuarto, desde donde venía a supervisar a los maestros que trabajaban en el área rural de los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madriz y Nueva Segovia. Después pasó a fundar la Normal de Estelí en 1957; luego a Matagalpa, donde trabajó en el Instituto “Eliseo Picado”, posteriormente, fundó de la Escuela Normal “José Martí”, de Matagalpa, donde trabajó cinco años, y después al Colegio San Luis, donde trabajó sus últimos quince años.

El profesor Bojorge está retirado oficialmente del nombramiento de maestro, no del magisterio. “Siempre se sigue enseñando, y uno deja de enseñar hasta que se muere”, dice el profesor, quien agrega que de jubilación recibe una pensión de dos mil 160 córdobas, con lo que se ajusta para el almuerzo y hay que buscar para la cena, pero algo es algo.


Excelentes nominaciones
En Managua, el Consejo Directivo de la Fundación “Luisa Mercado”, encabezado por el profesor Carlos Tünnermann Bernheim y Juan Bautista Arríen, informó que se presentaron treinta candidaturas para el premio, que este año estaba dirigido a maestros excepcionales de secundaria, normal y técnico.

“Ha sido una elección difícil, porque recibimos excelentes postulantes para el premio, que denotan la alta calidad de los docentes nicaragüenses, sin embargo, se seleccionó al profesor Bojorge por su destacada labor como fundador de dos escuelas normales, además de la innovación en el aula y los múltiples correos de ex alumnos que lo calificaron como una persona ejemplar y promotor de valores”, dijo Tünnermann.


Maestros de calidad
Por su parte, el catedrático Juan Bautista Arríen, también es representante de Unesco en Nicaragua, declaró que las hojas de vida de los maestros postulados por ex alumnos, Concejos y organismos de la sociedad civil, denotan la alta calidad que hay en el magisterio nacional.

“Este concurso nos sirve para hacer un observatorio de la calidad humana y profesional de los maestros nicaragüenses, que es igual o superior que la del resto de maestros de Centroamérica; el problema de que esta calidad no se vea traducida en resultados, es porque los maestros, a diferencia de otros en la región, no cuentan con los libros, infraestructura, condiciones laborales y materiales de enseñanza”, dijo Arríen.