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Sus diminutas bicicletas que ligeramente superan los 50 centímetros de altura llaman poderosamente la atención, no obstante, ellos constituyen un espectáculo en sí al pedalear prácticamente acostados.

Para los amigos holandeses Marlon Tielemans y Rikkoo Van Donk, esta práctica que se ha vuelto muy común en los Países Bajos, se convirtió en el hobby favorito de ambos, al punto que toman vacaciones para pedalear por el mundo, y esta vez decidieron “cruzar el charco” para recorrer Centroamérica.

Tielemans y su compañero de aventuras, volaron desde Europa a Guatemala, y desde ahí “iniciamos a recorrer en bicicleta toda Centroamérica, la travesía culmina en San José, Costa Rica, de donde regresaremos a Holanda”, señaló.

Hace ocho días que salieron de Ciudad Guatemala, y después de 960 kilómetros recorridos a punta de pedal, arribaron a Rivas, ciudad del sur nicaragüense, donde inevitablemente capturaron las miradas.

Y a falta de casi un tercio de su largo recorrido, los europeos abandonaron la vía Panamericana y desviaron su ruta para dar un vistazo por San Jorge, el puerto lacustre donde quedaron encantados por el Gran Lago y el avistamiento de la Isla de Ometepe y sus imponentes volcanes.

Sobre su paso por Nicaragua, Tielemans dijo a El Nuevo Diario que aprecian mucho la hospitalidad de la gente y los paisajes, e hizo hincapié en la seguridad para transitar por las carreteras, algo que él y su amigo no sintieron al atravesar Guatemala, El Salvador y Honduras.

Los viajeros agregaron que es la primera vez que están en tierras pinoleras, sumando así a Nicaragua en la larga lista de países que han recorrido pedaleando tumbados, que incluye muchas naciones de África y Asia.

Tielemans agregó que hacen estas exóticas travesías, porque gustan de la acción y porque a la vez tienen la oportunidad de hablar muy de cerca con la gente y conocer mejor el país por el que van pasando.

Bicicletas de US$2,000

Sin embargo, no se trata de una aventura económica. Las bicicletas reclinadas versión trekkiing, que usan estos ciclistas pueden costar unos US$2,000, aunque según Tielemans, la que usa la compró de segunda mano.

Agregó que en este tipo de bicicletas, los ciclistas adoptan una posición más cómoda para pedalear, y que en terrenos planos son más veloces que las bicicletas tradicionales, aunque una de las dificultades es mantener el balance sobre el pequeño vehículo.

Las bicicletas reclinadas les permiten, además, una amplia y permanentemente vista del paisaje, sin embargo, tienen la desventaja de ser menos visibles para los conductores de vehículos, sobre todo cuando están muy cerca de ellos.