•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En lo que va de la temporada de invierno, los fenómenos lluviosos intensos han sido escasos, pero han bastado un par de precipitaciones acompañadas de vientos fuertes para provocar tres tornados en distintas partes del país, dejando a más de un centenar de viviendas sin techos.

La meteoróloga del Ineter, Maritza Sánchez, indicó que los tornados son locales y se dan al momento de la lluvia, justo donde está la mayor nubosidad convectiva, que son las nubes del tipo Cumulonimbos (que generan las tormentas).

“Esas nubes que se ven bien negras, la base de la nube tiene una temperatura muy diferente a la de la superficie terrestre, entonces esa diferencia hace que se produzca el fenómeno el remolino”, explicó Sánchez. Agregó que las rachas de vientos fuertes durante el fenómeno se mantienen por un tiempo de 10 o 15 minutos.

“Son temporales... son locales porque donde están esas nubes oscuras es donde se da el remolino, que dice la gente que es tornado”, indicó la meteoróloga.

A finales de mayo se produjo el primer fenómeno, un tornado que se formó en las aguas del lago Xolotlán, y que causó afectaciones en más de 20 barrios, incluyendo varios negocios que se ubican a orillas del cuerpo de agua, específicamente en el sector del Malecón.

En el sector de los bajos de Acahualinca, donde ya se había evacuado a varias familias por las crecidas del Xolotlán, 20 viviendas quedaron sin techo, y en el barrio Cristo del Rosario también hubo varias casas con daños en la infraestructura.

Otro de los fenómenos recientes es el tornado que se produjo en la zona urbana del municipio de Yalí, en Jinotega, donde los fuertes vientos se prolongaron por media hora, dejando 23 casas dañadas y varios árboles caídos. El último fenómeno se registró en el municipio de Tipitapa, donde 105 casas de cinco barrios quedaron sin techos.