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Unos mil quinientos estudiantes de 12 carreras que se imparten en la sede de la Universidad Popular de Nicaragua, decidieron suspender las clases e instalar un tranque sobre la carretera Panamericana, en protesta por el alza en los cobros de aranceles.

Yuri Laínez González, estudiante de Ciencias Agrarias, señaló que este sábado de forma sorpresiva a través de notificaciones y circulares les informaron del incremento en los costos universitarios, y hay especulaciones de que los aranceles subirán de 20 a 32.

Mientras, Oscar Danilo Jirón, estudiante de Derecho y vicepresidente de la sección, señaló que mientras a los estudiantes les cobran de forma puntual y les aplican estos cobros, a los docentes les pagan 60 córdobas y le retrasan los salarios hasta dos y tres meses.

Las medidas provocaron rechazo de los estudiantes quienes firmaron un pronunciamiento señalando que agotarían el diálogo, pero que el vicerrector Hulasko Meza se negó a conversar con ellos.

Minutos después, que una parte de los estudiantes paralizó las clases y otros instalaron un tranque sobre la vía Panamericana, Meza salió del edificio y tomó un taxi.

Un memorándum enviado a los estudiantes señala que según resolución emitida por la rectora de la Uponic, Olga Soza Bravo, se aplica el incremento a los servicios académicos adicionales, y no al valor de las mensualidades.

No al diálogo
Tal situación fue ratificada por Hulasko Meza, quien señaló que no habría conversaciones con una comisión de estudiantes mientras estos no desistieran de la paralización de las clases.

Los afectados señalan que con estas medidas son perjudicados más de tres mil estudiantes que reciben clases los sábados y domingos. Filemón Morales, dirigente estudiantil, señaló que demandan que las autoridades respeten el reglamento en lo relacionado a las becas, que establece que con el 85% de rendimiento académico tienen derecho a media beca y con el 95 a una beca completa.

Los alumnos también se encuentran molestos porque hasta el año pasado, por la aplicación de un examen en reprogramación cobraban seis dólares, y ahora les exigen 10; las clases por tutoría que antes valían 60 dólares ahora cuestan 70.

Los certificados de notas tenían un valor de 10 dólares, ahora lo incrementaron a 15.

Pero Meza rechazó tales señalamientos, y dijo que aplicaron un reajuste de aranceles y no incremento.

Los estudiantes también se quejaron de no contar con condiciones en las aulas, ya que donde reciben clases estaba destinado para tramos.