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Masaya

Este martes, Masaya llegó a sus 169 años de vida como ciudad. Por eso, desde la madrugada, vehículos de la municipalidad de Las Flores e instituciones de socorro, recorrieron las diferentes calles con dianas, además, hubo toques de campanas y los infaltables cohetes y morteros
En la Iglesia de La Asunción se realizó una misa, donde centenares de trabajadores de la municipalidad e invitados asistieron. “San Pablo recuerda que debemos recibir la enseñanza de Jesús, el gran maestro, para imitar el ejemplo de Dios.

Así también se puede contribuir al desarrollo de nuestra ciudad, rechazando el desorden que causa daños al prójimo, e invito a practicar la caridad y la justicia”, dijo el sacerdote César Castillo en su homilía.

El clérigo recordó a los presentes la necesidad de compartir. “Nuestra ciudad, Masaya, es humilde, pero atesora una historia con grandes músicos, literatos y promueve el folclor que es esencia de la cultura, y por eso es necesario conocer nuestra historia para poderla compartir”.

Después de la misa en la Iglesia de La Asunción, se hizo un desfile de bandas escolares hasta la antigua Estación del Ferrocarril para presenciar el acto central.

“Nuestra ciudad está creciendo y es atractiva para los visitantes nacionales y turistas internacionales; en estos tres años de administración, el Concejo ha aprobado proyectos para que nuestra ciudad desarrolle y progrese”, indicó el alcalde Orlando Noguera Vega.

El Concejo, a través del alcalde, entregó pergaminos de reconocimientos como hijos dilectos al deportista Julio Velásquez Gayer (Chullo Velásquez); a la profesora, Claudia Elena García Ráudez, mejor docente de secundaria y recibió la orden “Guillermo Gutiérrez”; a Jamileth del Carmen Rivas, mejor docente de primaria y recibió la distinción “Margarita Zurita”; a José Israel Artola, mejor alumno de primaria, orden “Conchita Alegría”; y a Luis Gustavo Granera Prado, mejor alumno de secundaria, orden “Carlos Vega Bolaños”; entre otros galardonados.

Los trabajadores de la Alcaldía de Masaya recibieron diplomas y bicicletas por su labor en diferentes aspectos desde educación ambiental, atención ciudadana, fortalecimiento de la enseñanza, gestión de proyectos, limpieza de calles entre las actividades que realiza la Municipalidad. La actividad concluyó con el atole más grande de Nicaragua realizado en la Plaza de la Cultura, y fue repartido a niños, jóvenes y adolescentes de forma gratuita.