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Aunque hace más de seis meses la vida les cambió a unas 115 familias de los barrios costeros del Lago Xolotlán, cuando fueron reubicados por el Gobierno al nuevo reparto Virgen de Guadalupe, estos continúan sorteando una serie de dificultades debido a la falta de servicios básicos.

Luego de permanecer durante casi año y medio en seis albergues del Distrito Dos, tras las inundaciones que dejó en esos barrios la crecida del Lago de Managua, el centenar de familias que fueron trasladadas desde diciembre sufren de cortes de energías de hasta una semana.

Javier Gómez Rayo, líder comunitario del reparto, explicó que al momento de la entrega de las viviendas las autoridades municipales les dijeron que hasta que fueran legalizados por la distribuidora eléctrica Gas Natural-Fenosa, la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, Enatrel, les suministraría el servicio como parte de un beneficio otorgado por el Gobierno.

Pero, últimamente los racionamientos se han incrementado sin que haya una respuesta de las autoridades correspondientes.

“Aquí estamos sufriendo por falta de luz y agua. Los pobladores de acá somos la gente que estaba en el albergue de la casa Cross, de la fundación Padre Fabretto, Gadalamaría y el elemental Acahualinca. De qué nos sirven las conexiones si no tenemos energía”, señaló el poblador.

Cinco días en la oscuridad

Reyna Patricia Loáisiga, otra vecina, comentó que desde el mediodía del pasado sábado se encuentran sin electricidad, por lo cual, este miércoles contabilizan cinco días a oscuras.

“No sabemos qué hacer, ni a quién acudir. Todavía no tenemos nuestros medidores eléctricos, pero tampoco es que estemos ilegales. Se supone que el Gobierno al entregarnos estas viviendas iban a asumir nuestra factura mientras somos legalizados, entonces no entendemos por qué nos cortan el servicio. Aquí hay un montón de niños. Se necesita de la luz para ponerles abanicos porque hay un zancudero inaguantable”, manifestó Loáisiga.

Para la pobladora Estilma Salablanca los más perjudicados son los niños escolares, ya que durante esta semana no han asistido a sus centros de estudio porque además de la falta de energía, también carecen de agua potable.

“Ojalá es que fuera una cosa y nos queda la otra. ¡Pero qué va! Si cuando se va la luz al ratito se va el agua. No podemos mandar a los chavalos a clases. El agua está que va y viene por ratos”, dijo Salablanca.

Los pobladores hacen un llamado a las autoridades municipales y a Enatrel para intervenir en la situación. También advirtieron que de no obtener una respuesta a sus demandas colocarán nuevamente un tranque en la calle principal de Linda Vista como lo hicieron la tarde del lunes.