•   Managua  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Bailando al son de alegre música tradicional, miles de devotos se arremolinan este miércoles en torno a la diminuta imagen de Santo Domingo de Guzmán, "Minguito", en su bajada desde Las Sierras a Managua, una de las tradiciones emblemáticas de la cultura popular en Nicaragua.

Acompañada por un estallido de juegos pirotécnicos, la multitud recorre 20 kilómetros desde la iglesia de la población Las Sierras hasta la capital, ejecutando los pasos de una danza especial (un paso adelante, uno atrás, a izquierda y derecha), en honor al santo patrono de Managua, llamado cariñosamente "Minguito".

La imagen de unos 20 centímetros va dentro de una cápsula de cristal sobre un maderamen adornado con flores artificiales, que los fieles cargan por turnos moviéndose también al compás de la música.

La noche del martes, la imagen fue velada en su iglesia de las sierras mientras en distintos puntos de Managua se realizaban múltiples festividades con juegos de pólvora, música y abundante ron.

Al amanecer, la parranda se suspendió y los parroquianos marcharon al encuentro del santo para acompañarlo en su recorrido, de conformidad con la añeja tradición, que se remonta a finales del siglo XIX.

Acompañantes tradicionales
Entre los peregrinos destaca el "Cacique Mayor", un personaje tradicional que encarna una autoridad simbólica y que desfila con el torso desnudo, con un collar elaborado con cuernos de venado y un penacho de plumas de pavo real en la cabeza.

Este personaje es representado desde hace 47 años por Oscar Ruiz, quien con 67 años sigue teniendo la fuerza y la voluntad de hacer el recorrido.

José López, empleado de una empresa distribuidora de electricidad, lleva un disfraz de diablo y va con el cuerpo untado de aceite de carro quemado, exhibe unos cachos sobre su cabeza y carga un azadón.

Su espectral figura aterroriza a los niños que lloran y huyen de él, pero López paga de esta manera una promesa a Santo Domingo que, "increíblemente me hizo el milagro" de curar a una hija de ocho años de unas terribles fiebres.

Otros que van en procesión cumpliendo una promesa piadosa se visten de "vaquita" poniéndose cuernos en la cabeza, embisten en son de guasa al resto de los que van romería, quienes a su vez se divierten haciéndoles unas cuantas suertes de capote.

Los capitalinos atribuyen a Santo Domingo poderes milagrosos, como sanar enfermedades, procurar empleo en un país con una desocupación del 53%, o dar protección en las situaciones de guerra y desastres naturales que han azotado duramente a este país centroamericano.

En las fiestas patronales de Managua, que se prolongan por 10 días, la procesión religiosa es sólo una de las actividades. También se realiza un desfile hípico con carrozas alegóricas de las empresas privadas, corridas de toro y se montan parques de diversiones con juegos mecánicos.

Ni guerras, ni terremotos o inundaciones han podido detener esta fiesta que recuerda la aparición de la imagen de Santo Domingo, hallada por en campesino en el hueco de un árbol en Las Sierras de Managua a finales del siglo XIX.

Según la leyenda, el campesino llevó la imagen al cura de la ciudad, que la puso en la iglesia, pero para sorpresa suya el santo volvió a aparecer en la misma gruta, por lo que el sacerdote interpretó que el santo quería que le erigieran un santuario en ese mismo lugar.

A partir de entonces la festividad de "Minguito" se celebra con desbordada alegría.