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  • EFE

Centroamérica, Panamá y la República Dominicana se comprometieron a reforzar sus políticas públicas para erradicar el trabajo infantil, que afecta a unos 2 millones de menores en la región, e involucrar en la tarea a todos los sectores de la sociedad.

“El trabajo infantil (...) es un obstáculo para el desarrollo sostenible de nuestros países, es por ello que su erradicación requiere una acción conjunta y coordinada de todos los sectores y agentes sociales”, señalaron ayer los ministros del Trabajo y representantes gubernamentales al concluir los dos días de su reunión en Panamá.

En la llamada “Declaración de Compromisos”, los participantes destacaron que la región ha adoptado una estrategia detallada en una hoja de ruta que permitirá hacer de América Central, Panamá y República Dominicana una “zona libre” de trabajo infantil.

Los representantes gubernamentales llamaron la atención sobre la necesidad de que todos los actores sociales que intervienen en la lucha contra el trabajo infantil, incluidos los gobiernos, trabajadores, empleadores y la sociedad civil, deben colaborar de manera armónica en su prevención y erradicación.

También instaron a los gobiernos locales de cada uno de los países firmantes del documento, a impulsar estrategias e implementar acciones dirigidas a combatir el trabajo infantil desde los municipios.

En el último día de actividad, los ministros y viceministros de Centroamérica y la República Dominicana hicieron hoy un recuento del trabajo y los esfuerzos que realizan de manera particular para la prevención y erradicación del trabajo infantil.

Sobre la reunión, el ministro salvadoreño del Trabajo, Humberto Centeno, dijo a los periodistas que la reunión cumplió su cometido, ya que se pudieron intercambiar experiencias y criterios sobre algunas prácticas efectivas que se realizan en ciertos países para erradicar el trabajo infantil.