•   Jinotega, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

A las tres de la tarde de este viernes, en la iglesia Catedral San Juan de la ciudad de Jinotega, se llevó a cabo la misa de cuerpo presente y posteriormente los funerales del joven jinotegano Harley Silva Soza, quien fue asesinado y desmembrado por el norteamericano Basil Givner, quien ya confesó ser el autor del crimen.

Durante la homilía, el sacerdote Edwin González Sánchez instó a la familia de la víctima y a la población a tener confianza en el Señor, porque “es Él quien va a hacer justicia, y la justicia mira en la oscuridad y siempre busca la verdad.”

“Nuestro hermano Harley jamás pensó que le iba a suceder esto, porque si así hubiese sido, él se habría preparado. Este caso es lamentable, y por eso la Iglesia está a favor de la justicia”, señaló el prelado.

El religioso dijo, además, que Harley, a pesar de ser un joven, era devoto de la Virgen de Guadalupe y de San Martín. “Eso le hizo un auténtico cristiano, por eso tengamos la seguridad de que él está en el cielo, desde allí se va a hacer justicia, y nosotros no nos vamos a quedar callados: este pueblo va a clamar justicia.”

Por su parte, José Silva Rodríguez, padre de la víctima, dijo: “Lo único que pedimos a las autoridades es justicia, que quien le quitó la vida a mi hijo pague por ese crimen atroz, por favor, no lo saquen de la cárcel, él debe pagar su condena aquí en Nicaragua”.

Agregó: “La Policía no ha dicho nada en concreto, solo esperamos que hagan su trabajo, pero que vaya a fondo en sus investigaciones. Toda la población de Jinotega y la gente de Managua donde viví con mi hijo también claman justicia”.

Con respecto a cómo la víctima hizo amistad con el acusado, Silva dijo que estos se conocieron hace cuatro meses en un bus expreso Jinotega-Managua. “Solo sé que a partir de allí, él (el ahora reo) invitaba a mi hijo constantemente a su casa a beber licor, pero Harley jamás se imaginó que él lo iba a drogar para hacerle tal cosa.”

Durante el funeral, la población de Jinotega, en apoyo a la familia de la víctima, gritaba y clamaba justicia y condena para el norteamericano.