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De dos balazos propinados por un presunto delincuente fue ultimado la mañana de ayer el subcomisionado Miguel Martínez Barrera, jefe de la delegación policial de Rosita, Región Autónoma del Atlántico Norte, cuando jefeaba un operativo de búsqueda y captura contra César Giovanni Ramírez Siles, de 27 años, quien también murió en el enfrentamiento.

El presunto delincuente era buscado por asesinato en la comunidad de Sullivan, ubicada a unos 15 kilómetros de Rosita, informó el comisionado mayor Otilio Duarte Herrera, jefe de la Policía en el Triángulo Minero.

Antes de ser abatido, Ramos hirió mortalmente al subcomisionado Martínez Barrera, quien estaba al frente de ocho policías que ejecutaban la captura.

El comisionado Duarte comentó que en horas de la mañana de ayer habían localizado al presunto delincuente, Ramos, quien enfrentaba una orden de captura tras haber asesinado al productor Esteban Reyes hace dos meses, por lo que se dispusieron a capturarlo, pero en el momento que llegó la patrulla policial a la casa donde estaba escondido, Ramos los recibió a balazos.

Dos de los proyectiles alcanzaron al subcomisionado Martínez, y luego los policías que acompañaban al ahora occiso se enfrentaron con el delincuente, dándole muerte.

Conmoción

Tras la muerte del jefe policial, muchos habitantes de Rosita se mostraron alarmados, e incluso hablan de bandas armadas que operan impunemente en las comunidades por la falta de efectivos policiales.

Paula Rugama, coordinadora del Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos, Cedehca, Rosita, dijo que la dirección superior de la Policía no ha escuchado el clamor de la población que ha denunciado que la delincuencia tiene tomada Rosita.

“Nosotros hemos venido diciendo desde hace rato que la delincuencia tiene tomada Rosita, sin embargo, no han hecho nada por fortalecer la Policía. Ellos están débiles ante la delincuencia, y estamos demandando que pongan mano dura para capturar a los delincuentes”, expresó Rugama.

Policía lamenta

Al momento del enfrentamiento, el subcomisionado Miguel Ángel Martínez Barrera, jefe de Policía del municipio de Rosita, ejecutaba una orden de allanamiento y detención contra Ramírez Siles, dijo la Dirección de Relaciones Públicas de la Policía Nacional a través de un comunicado.

“La Policía Nacional externa las más sinceras muestras de condolencias a la familia del subcomisionado Miguel Ángel Martínez Barrera, a sus compañeros de trabajo y amistades, por la trágica pérdida de este valiente servidor de la Patria, quien será ascendido y condecorado póstumamente durante sus honras fúnebres, y reitera su firme compromiso de continuar trabajando incansablemente para fortalecer la seguridad de las familias nicaragüenses”, expresó el comunicado de la institución.

Ramírez Siles se encontraba circulado por el delito de asesinato, por la Policía Nacional, por lo que el operativo de la madrugada del domingo tenía el propósito de detenerlo y hacerlo pagar por sus delitos cometidos en el Triángulo Minero.

Añadió que la Policía procedió a allanar la vivienda de Ramírez antes de las 5:45 de la mañana de ayer, y cuando la patrulla quiso avanzar en la habitación, encontró la resistencia del circulado, produciéndose un intercambio de disparos.

Antecedentes

El asesinato del subcomisionado Martínez Barrera se da a menos de un mes de que el suboficial Alfredo Herrera Mendoza, de 33 años, fuera abatido de un impacto de bala en la cabeza, al enfrentarse a dos sujetos que le interceptaron el paso en el sector de La Potranca, ubicado a 30 km en la vía Rosita-Bilwi.

El hecho que ocurrió el pasado 21 de julio terminó con la captura de José Antonio Aguilar Saavedra, alias “El Chómpiras”, a quien la Policía encontró moribundo en la propiedad de José Benito Jarquín.

En este caso de asesinato contra un oficial de la Policía, la institución del orden público capturó también a Marcial Sánchez Martínez, de 19 años, alias “El Buki”, y a Félix Pedro García Flores, de 30, alias “Costilla de Pollo”, coautores del asesinato y supuestos integrantes de la banda “Los Chómpiras”, que fue declarada desarticulada por la Policía. Nacional.

En diciembre de 2011, la Policía del Triángulo Minero fue sacudida por dos emboscadas en distintos puntos en un solo día, con saldo de dos policías muertos, el subinspector Atileano Murillo Rodríguez, abatido en el sector de El Porvenir, y el policía voluntario Juan Granados, quien fue asesinado a balazos por el sector de El Black.