•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Don Luis Manuel López López le da los últimos retoques a la silla de madera antes de ubicarla entre los muebles que espera no tener que llevar de regreso a su taller en Masatepe.

Es el último día en Microfer, aún hay pocos visitantes, pero en un par de horas el hombre espera que aparezcan los compradores y sus productos “vuelen”. Además, está listo para hacer rebajas, porque “es preferible bajar el precio mil, dos mil… que no moverlo”, apuntó.

Y aunque arrancó el día pensando que “es cuando más se vende”, aclaró que de no ocurrir ya estaba satisfecho con los C$80,000 que llevaba facturados, que es prácticamente el 50% del producto que llevó.

En otro extremo de la feria, doña Miriam Martínez, con mucho ánimo, invitaba a probar su producto a la rala clientela que pasado el medio día comenzaba a recorrer el parque de ferias. Bajo la marca Delicias Gerson, ella llevó C$4,000 en rosquillas, y para su satisfacción, le faltaban unas cuantas bolsas para terminar.

“Esto se va en un rato”, dijo. Fue su primera experiencia en Microfer, y a pesar de la lluvia que se presentó durante la semana pasada, obtuvo ganancias, según dijo.

Pero Doña Aura Lila Aguilar Mejía sí piensa que la lluvia limitó sus ganancias. Reporta que los primeros días de la feria su producto “se movió, pero los últimos no”, y considera que se debió al fenómeno climático que afectó la capital.

No obstante, esta artesana de Nindirí dice que más que ganancias ella llegó a Microfer con el interés de promover su trabajo en tejidos procesados en telares. “Uno viene para darse a conocer”, expresó, tras explicar que mucha gente cuando aprecia su trabajo piensa “que son de otro país”, debido al estilo del tejido. Ella elabora rebozos, colchas, hamacas, faldas y centros de mesa entre otros artículos.

Oportunidad para artesanos

Con la misma intención llegó una representación de 15 artesanos de Solentiname que exhibió una variedad de artesanía en madera pintada a mano, así como pintura primitivista al óleo.

Llegaron el jueves a la feria, y habían realizado la mitad del producto dijo Esmeralda Sequeira Pineda, representante del grupo, quien valoró positivamente la oportunidad que esta feria brinda a los pequeños artesanos, pero reconoce que les hubiera ido mejor si les hubieran dado entrada desde el primer día.

Falta de condiciones

En general, los comerciantes consultados valoraron positivamente el resultado de las ventas, aunque algunos manifestaron incomodidad por la falta de condiciones del lugar, sobre todo por el lodo que se formó con la lluvia, algo que afectó principalmente al sector madera-muebles.

Se estima que este año más de 250 micros, pequeños y medianos empresarios llegaron a ofrecer sus productos a Microfer.