•   Londres, Inglaterra  |
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  • AFP

Una vez más Nicaragua llegó esperanzada a unos Juegos Olímpicos y salió sin subir a un podio, pero sus seis representantes regresan a casa con la satisfacción de haber representado a su país con orgullo y valentía, dando lo mejor de sí ante rivales mejor preparados.

El pequeño país centroamericano participó por primera vez en los Juegos Olímpicos de México-1968, y desde entonces ha enviado delegaciones deportivas a todas las citas ecuménicas de verano, excepto cuando se sumó al boicot los Juegos de Seúl-1988.

Su mejor actuación en estos eventos ha sido el cuarto lugar alcanzado por el equipo de béisbol en los Juegos de Atlanta-1996.

En Londres, los representantes nicaragüenses fueron los nadadores Dalia Torres y Yasser Núñez, el boxeador Osmar Bravo, la pesista Lucía Castañeda, y Edgar Cortez en atletismo.

De ellos, el que más presencia mediática tuvo fue el púgil Bravo, abanderado en el desfile inaugural, y quien salió de un remoto pueblito montañoso de Nicaragua para caer en los reflectores de la prensa internacional por su carisma y determinación de vencer a cualquier costo.

Bravo, un fornido púgil de 28 años, que apenas empezó a boxear hace cinco, obtuvo la primera victoria de su país en la historia del boxeo de Juegos Olímpicos, al derrotar al montenegrino Bosko Draskovic, para sellar pasaje a octavos de final de la división de los 75 kilogramos.

En su siguiente pelea, cayó con las botas puestas ante un rival que había sido medallista mundial, el ucraniano Oleksandr Gvozdyk.

Héroe en su pueblo

Pese a la derrota, “El Carpintero” Bravo se ha convertido en un héroe en su pueblo natal, donde los vecinos tiraron voladores y festejaron con alegría su única victoria en este torneo.

“Ahora lo que toca es prepararme más, para los Centroamericanos del año que viene en mi país. Ahí te aseguro que voy a salir campeón”, subrayó Bravo, que a partir de ahora ya no tendrá que entrenar golpeando el asiento de motocicleta que rellenó con aserrín.

Los otros atletas nicaragüenses tuvieron pálidas actuaciones, algo esperado dada su falta de fogueo y experiencia internacional.

Edgard Cortés, de 23 años, quedó 7º en su serie eliminatoria de los 800 metros con 1:58,99 minutos, y 51º en la clasificación general.

Omar Núñez y Dalia Torres no pudieron ir más allá del 7º puesto en sus heats clasificatorios de los 100 metros libres y los 100 metros mariposa, respectivamente, mientras la pesista Lucía Castañeda fue 9ª en la clasificación general de los 63 kilos.

“Esperamos hacer mejor papel en los Juegos de Río (de Janeiro-2016). Con ayuda de Solidaridad Internacional y de los técnicos cubanos que ya están en el país trabajando, Nicaragua podrá subir al podio olímpico”, afirmó Emmett Lang, quien formó parte de la delegación oficial.