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El Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena, presentará ante la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea Nacional una iniciativa de decreto para regular la comercialización de especies animales y vegetales obtenidas de la naturaleza, criadas en cautiverio o reproducidas artificialmente, sin detrimento de si son o no nativas.

Hasta el momento, la entrada y salida del país de especies de la flora y de fauna silvestre se regulan mediante lo establecido en la Convención Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, Cites, de la cual Nicaragua es firmante.

“El presente decreto es aplicable en todo el territorio nacional y estará sujeta a sus disposiciones toda persona natural o jurídica, nacional o extranjera, que realice comercio internacional de especímenes de especies de fauna y flora silvestres reguladas por la Cites y todas sus actividades vinculadas a esta”, dice la iniciativa que ayer fue sometida a consulta de la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua, la Fiscalía, la Procuraduría General de la República, el Instituto Nacional Forestal y empresas exportadoras de especies.

Este proyecto de decreto ejecutivo contempla que no solo las especies en peligro de extinción estarán sujetas a esta regulación, sino también aquellas que “si bien es cierto no se encuentran necesariamente en peligro de extinción, podrían llegar a esa situación”.

Dos listas

El especialista en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, Cites, y miembro de la Dirección de Biodiversidad del Marena, René Castellón, explicó que según el Sistema Nacional de Vedas, SNV, existen dos listas donde están agrupadas las especies en peligro de extinción.

Esas listas son: la de especies en veda indefinida, es decir, que no se pueden aprovechar, comercializar o usar en todo el territorio nicaragüense, y la lista de veda parcial, donde están las especies que no necesariamente están en vías de desaparecer, pero que están presionadas por el comercio internacional.

Castellón agregó que por otro lado están los apéndices de la Cites, donde tienen lugar 252 especies que existen en Nicaragua. En el apéndice I están agrupadas las especies en veda parcial, y en el apéndice II las especies en veda indefinida.

Actualmente en Nicaragua existen solamente 12 empresas acreditadas para la crianza y exportación de especies de flora y fauna silvestre, como la boa común y la rana ojos rojos. “Pero hay todo un procedimiento para que una persona natural o jurídica establezca un criadero”, dijo Castellón.

“Hay una resolución ministerial que establece una guía que contempla cómo debe ser la infraestructura, el manejo de las especies, el manejo veterinario, las proyecciones de nacimiento, etc.”, detalló el experto.

“Llevamos seguimiento y control de los nacimientos, nos informan al inicio de cada mes sobre cuántos animales nacieron, cuántos murieron, cuántos han exportado en el mes y el saldo para exportar”, añadió.

Yessenia Talavera y su esposo Eduardo Lacayo son dueños de una de esas empresas, la cual está ubicada en Carretera a Masaya y se dedica a la crianza y exportación de la boa común, la rana ojos rojos, la tortuga sabanera y la iguana verde.

Negocio controlado

Talavera señaló que de ranas tiene 900 padrotes, de iguanas 229, de tortugas 150 y de boas 45. Expresó que la especie que más exportan es la rana ojos rojos, pues cada mes venden entre 300 y 200 ejemplares, mientras que el resto de especies las exportan solo una vez al año, y en el caso de las boas venden entre 300 y 400 ejemplares.

Los destinos de estas especies son Estados Unidos, Canadá y Europa, aunque Talavera dijo que están incursionando en Dubai y en Korea.

En cuanto al balance de comercio ilegal de especies, el representante de la Dirección de Investigaciones Económicas de la Policía Nacional, comisionado Edgar Gutiérrez, afirmó que en lo que va de este año han reportado 12 casos de animales y tres de especies vegetales.