• Corresponsal END / San José, Costa Rica |
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La Embajada de Nicaragua en Costa Rica mantiene un total hermetismo en relación a la salud del cardenal Miguel Obando y Bravo, quien supuestamente es atendido por neurólogos costarricenses de un cáncer cerebral. A la sede diplomática nicaragüense en San José, se han presentado periodistas de diversos medios de comunicación nacionales e internacionales, pero la información acerca del religioso es escasa.

Según ha trascendido en los medios de comunicación de Nicaragua, Obando y Bravo fue diagnosticado con cáncer cerebral y se le ha colocado una válvula en el cráneo debido a un edema.

Asimismo trascendió que el líder católico padece de fuertes dolores de cabeza, y que se encuentra hospedado en la residencia Villa Real, en Costa Rica, propiedad del presidente del Consejo Supremo Electoral nicaragüense, Roberto Rivas, hermano del embajador en San José, Harold Rivas. Ambos personajes son allegados a Obando y Bravo, un antiguo crítico de Ortega y ahora su aliado.

El embajador Rivas dijo hoy a El Nuevo Diario que no estaba autorizado a hablar sobre el tema, sin embargo, una fuente muy allegada al Cardenal y que pidió el anonimato, dijo que éste se encuentra estable, y que no hay de qué preocuparse.

Los rumores sobre la salud del Cardenal retirado, de 86 años, comenzaron en julio pasado cuando se hizo notoria su ausencia en la celebración del 33 aniversario de la Revolución en Managua. Desde entonces se rumoraba una intervención quirúrgica en San José, por una supuesta afección pulmonar, pero también se dijo que no presentaba mayores complicaciones.

El Cardenal Obando ha estado alejado de la vida pública desde hace dos meses, y se cree que es tratado por neurólogos en una clínica privada en San José.

Sin embargo, otras fuentes afirman que éste es atendido en Villa Real. A su lado estaría Josefa Reyes, madre de Harold y Roberto Rivas Reyes, y fiel asistente desde hace varias décadas.