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Con la llegada de los españoles a tierras nicaragüenses, arribaron con ellos varias especies de animales. Los murciélagos fueron unos de ellos y hoy son considerados la especie de mamíferos que más abunda en el país, en contraposición con el jaguar, que es la que está en mayor peligro de extinción, según la “Lista Patrón de los Mamíferos de Nicaragua”, publicada recientemente.

Solo en las cuevas del Volcán Masaya se han contabilizado hasta 40,000 murciélagos insectívoros, los que anualmente se alimentan de ocho toneladas de insectos.

Y aunque muchas personas los consideran una plaga, los quirópteros funcionan como un eficaz control biológico de insectos nocivos para los cultivos, y entre sus bondades resalta también su efecto polinizador.

De las 101 especies de murciélagos identificadas, solo tres de ellas chupan sangre, y de esas solo una se alimenta de sangre de mamíferos, inclusive de personas, y las otras dos se alimentan de aves, entre ellas aves de corral, explicó Arnulfo Medina, uno de las autores de la investigación.

Medina sostuvo que una especie considerada como plaga es el “vampiro común”, que puede llegar a transmitir rabia al ganado.

“La mayoría son insectívoros. Hay especies de murciélagos que llegan a alimentarse con la mitad de su peso. Se pueden alimentar con zancudos, controlando así a insectos dañinos”, agregó.

Con el jaguar ocurre todo lo contrario. Para observar uno de estos animales es necesario viajar al sector del Río San Juan o a la Reserva de Biosfera de Bosawás, pues están en “súper peligro de extinción” y emigraron hace mucho del Pacífico. Igual ocurre con el danto y el manatí.

La investigación

El mastozoólogo Arnulfo Medina y el ecólogo Octavio Salazar investigaron durante más de 10 años a las especies de mamíferos en Nicaragua, elaborando luego la “Lista Patrón de los Mamíferos en Nicaragua”, un estudio completo que detalla cuántos mamíferos hay y cuáles son, financiado por la Fundación Amigos del Río (Fundar).

Para incluir a las especies en el libro se utilizaron de uno a más de los siguientes criterios: que haya sido colectada en Nicaragua y depositada en algún museo; que haya sido capturada e identificada en mano por más de un investigador experimentado; y que haya sido detectada en más de una ocasión por dos o más observadores experimentados.

El estudio de 43 páginas indica que “a partir del 2000 el trabajo se incrementó en zonas que anteriormente fueron casi inaccesibles para los investigadores, tales como las montañas altas del norcentro y las bajuras del Caribe lluvioso, logrando incrementar el listado en 32 nuevas especies, “quedando en 208 especies, de las cuales 101 son murciélagos, 43 roedores y 15 especies marinas, y al menos otras 29 especies son esperadas para el país”.

Entre roedores y murciélagos

El primer estudio sobre mamíferos de Nicaragua se realizó tras la captura en El Realejo, de una ardilla abigarrada, durante la exploración mundial del barco HMS Sulphur (1837-1839).

Según el libro, a mediados del siglo XX, entre 1964 y 1968, J.K. Jones Jr. y su equipo de la Universidad de Kansas recorrieron numerosas localidades llegando a colectar unas 5,000 pieles de mamíferos y contabilizando 140 especies de estos.

Luego de esta investigación se realizaron tres más, siendo la última la publicada por Martínez-Sánchez et al. en 2000 con apoyo del Museo Carnegie of Natural History, que reportó un total de 176 especies de mamíferos, de los cuales 87 especies fueron murciélagos y 39 roedores.

El estudio indica que hay tres especies introducidas que han establecido poblaciones silvestres en el país. Estas son la rata negra, la rata gris y el ratón común.

La investigación indica que hay una especie extinta: la foca monge del Caribe, Monachus tropicales. El estudio también reportó dos mamíferos endémicos para Nicaragua: la ardilla de El Rama, Sciurus richmondii, y la rata arrocera de El Rama, Oryzomys dimidiatus. “Ambas especies se encuentran restringidas a las tierras bajas del centro-sur del Caribe de Nicaragua”.