•   La Concepción, Masaya, Nicaragua  |
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Durante la misa del primer aniversario por el asesinato del padre Marlon Pupiro, celebrada ayer en la iglesia Inmaculada Concepción de María, del municipio de La Concepción, del departamento de Masaya, familiares y miembros de la Conferencia Episcopal de Nicaragua manifestaron su inconformidad por el resultado de las investigaciones de la Policía Nacional, para esclarecer el crimen, ejecutado en agosto de 2011.

La misa fue presidida por monseñor Leopoldo Brenes, quien se dirigió a los miles de feligreses que se congregaron en el templo católico para recordar al fallecido padre Pupiro, los que a un año de su muerte piden justicia y una investigación a fondo de los hechos ocurridos durante la noche en que el sacerdote fue ultimado.

“Conociendo el sentimiento del pueblo católico de La Concha, yo diría que dentro del criterio de la Diócesis, este 20 de agosto, han trascendido 365 días. O sea, ha sido todo un año en el cual los sacerdotes han sentido la partida de nuestro hermano sacerdote, y no hay duda de que el pueblo ha sentido la partida de su párroco”, dijo monseñor Brenes.

Agregó que este aniversario ha renovado el sentimiento de dolor de hace un año, cuando les comunicaron el fallecimiento del religioso, y “todos no logramos captar qué pasaba, primero desaparecido, luego secuestrado, y después nos dimos cuenta de que prácticamente lo habían asesinado”, recordó.

“Creo que ha sido una pérdida, pero desde nuestro espíritu de fe sabemos que él es como ese grano de trigo que muere, pero da muchos frutos, y sé que va a dar muchos frutos: en conversión, en amistad, en cariño y en la evangelización de este pueblo de La Concha”, sostuvo.

Piden ampliar investigaciones

En cuanto a los resultados de las investigaciones policiales, en las que se dieron varias versiones sobre el asesinato del padre Pupiro, monseñor Brenes manifestó el temor que existe entre la comunidad sacerdotal por los crímenes contra párrocos que no han sido bien esclarecidos por las autoridades.

“Siempre el sentimiento que ha mantenido el pueblo es bien difícil. Tenemos la experiencia de tantos sacerdotes que han sido asesinados, y verdaderamente nunca se ha llegado a saber la verdad, por eso yo decía que la justicia humana es muy difícil que nos pueda corresponder y satisfacer”, lamentó Brenes.

“El pueblo católico de La Concha y nosotros confiamos en la justicia divina, que es mucho más poderosa, y eso está calando en el corazón de aquellos que de una forma directa o indirectamente colaboraron para asesinar al padre Marlon”, concluyó.

María Lesbia Pupiro, herma del fallecido padre, exigió a las autoridades policiales y judiciales que se reabran las investigaciones porque, según ella, aún hay más involucrados en ese crimen, que “andan libres” en La Concha.

“Nosotros hemos pedido que ese caso no se cierre, porque eso no está esclarecido. Exigimos, pedimos que se amplíe y se haga una investigación más a fondo, porque no todo está dicho”, expresó.