•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Los jóvenes voluntarios de la organización Techo Nicaragua terminaron ayer con la sensación de haber cumplido su deber. Y es que por todo un mes se dedicaron a crear conciencia sobre la situación de miles de familias que viven en asentamientos, y en los dos últimos días se movilizaron en Managua, León y Chinandega para recolectar dinero que los ayude a cambiar esa realidad.

Con la meta de recaudar C$1 millón, 2,000 jóvenes voluntarios identificados como miembros de Techo Nicaragua estuvieron en diferentes puntos de esas tres ciudades, pero hasta el cierre de esta nota, anoche, no había un conteo oficial de lo recolectado.

Los dirigentes de Techo Nicaragua explicaron que con este dinero pretenden financiar la construcción de 80 casas, para a fin de año poder completar 1,000 viviendas construidas y distribuidas en 37 asentamientos de 10 municipios del Pacífico, Norte y Caribe Norte del país.

Las casas que construye Techo tienen un costo aproximado de US$1,500, y una extensión de 18 metros cuadrados (seis metros de frente y tres de fondo). Actualmente, hay más de 4,000 jóvenes estudiantes universitarios o de secundaria involucrados voluntariamente en dicha labor.

El eslogan principal de la campaña que desarrollaron en todo el mes de agosto era: “Ignorar no resuelve. El asentamiento existe”, y uno de los objetivos adicionales era despertar el interés para participar como voluntarios o donantes de esta organización, que nació en Chile en 1997, trabaja en 19 países de Latinoamérica y está presente en Nicaragua desde 2008.

El siguiente paso de Techo Nicaragua es realizar un censo en los asentamientos del Pacífico nicaragüense, con el fin de ofrecer cifras actualizadas sobre la cantidad y características de estos.

Este año, a pesar de la lluvia, los activistas de Techo Nicaragua, en su mayoría jóvenes universitarios, recorrieron calles, plazas y rotondas en busca de donantes generosos.

Pese a los esfuerzos de la iniciativa privada y del gobierno, el déficit habitacional en el país sigue siendo alto, sobre todo en ciudades como Managua, León, Masaya y Chinandega.