•   Peñas Blancas, Rivas, Nicaragua  |
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El conductor del furgón que estalló la tarde del jueves en la frontera de Peñas Blancas y que causó la muerte de una persona, continúa sin aparecer, pero según fuentes policiales este logró salir ileso del puesto fronterizo, y “se cree que se trasladó a Costa Rica sin decir nada”, señaló nuestro informante.

En medio de la desaparición del conductor costarricense José Miguel Rojas Alvarado, las autoridades policiales y de la Dirección General de Bomberos de Nicaragua realizaban desde la noche del jueves una minuciosa y sigilosa investigación, para determinar la causa de la tragedia en la que perdió la vida el rivense Jorge Castillo Pérez, de 45 años, quien se desempeñaba como jefe del puesto fronterizo del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, Oirsa.

El tico había ingresado procedente de Costa Rica en horas de la mañana del jueves, a bordo del cabezal placas C 153823, que halaba la rastra F 018392, la cual venía cargada con 105 bidones que contenían tolueno, un hidrocarburo líquido y volátil, usado en la fabricación de pinturas y diluyentes.

De acuerdo con una fuente policial que participó en las investigaciones, la carga inflamable fue aparcada frente al área de fumigación del Magfor, y a las cinco de la tarde funcionarios de Oirsa se dispusieron a realizar las labores de fumigación, siendo el encargado de ingresar a la rastra, el rivense Castillo Pérez.

Chispa lo hizo explotar

“La víctima ingresó a la rastra con la motobomba de fumigación encendida, pero al apagársele, la volvió a encender, provocando una chispa que al hacer contacto con los gases que se encontraban en el interior de la rastra, ocasionó la explosión que le costó la vida al fumigador”, agregó la fuente.

Con la explosión, el cuerpo de Castillo Pérez fue catapultado diez metros al sur, al igual que una de las puertas de la rastra, la cual junto con el cabezal fue reducida a chatarra y a cenizas. Las llamas también se propagaron a un furgón que estaba a la par del que cargaba el Tolueno, el cual transportaba un cargamento de chocolates.

Las pérdidas son cuantiosas, y hasta la hora de nuestro cierre los miembros del Cuerpo de Bomberos y la Policía continuaban haciendo las labores de investigación, y están a la espera de varios peritajes para determinar con exactitud la causa y el monto de los daños.

Producto del siniestro, el también trabajador de Oirsa, Jairo Luciano Espinoza Chávez, de 31 años, resultó con quemaduras de primer grado en sus brazos, rostro y cuello, pero fue dado de alta la mañana de ayer en el Hospital de Rivas.

El Nuevo Diario trató de conocer una versión de la jefatura departamental de Rivas, desde las 10 de la mañana, y se insistió inútilmente hasta las 6:30 de la tarde.

El cargamento de Tolueno tenía como destino una empresa ubicada en la Carretera a Masaya.