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Armas hechizas y cortopunzantes, drogas y hechos violentos, se están mezclando con el quehacer de estudiantes de primaria y de secundaria dentro y fuera de los colegios de Managua, lo que motivó la Unidad de Niñez y Adolescencia del Ministerio Público a lanzar una campanada de alerta para atender el problema.

Aunque no precisó cifras, la directora de dicha Unidad, Nubia Arévalo, aseguró que de enero a agosto de este año han aumentado los ilícitos cometidos por uniformados, en relación con el mismo período de 2011.

Añadió que los “chavalos” cada vez se vinculan más a delitos como lesiones, venta y consumo de drogas, y portación ilegal de armas, entre otros.

El Nuevo Diario llamó en diversas ocasiones al viceministro de Educación, José Treminio, y a la Dirección de Consejería Escolar, con el fin de conocer los planes que ejecuta esta institución para reducir la violencia y la incidencia de drogas en los alumnos, pero no se obtuvo una respuesta positiva.

Adultos corrompen a alumnos

“No solo se están viendo lesiones entre los mismos estudiantes, sino que también el consumo y la venta de drogas. En vez de andar sus lápices y material de estudios lo que andan son armas, ya sean de fabricación artesanal o bien armas blancas; también consumen licor embotellado”, afirmó Arévalo.

La funcionaria dijo que existe una venta de drogas a lo interno y a lo externo de los colegios, y que personas adultas están detrás de los estudiantes, obligándolos a vender el producto.

“La semana pasada dos adolescentes, vestidos de uniforme escolar, estaban en un parque de Managua vendiendo drogas, y a la fecha estamos esperando que la Policía nos remita ese caso para procesarlo… Nosotros estamos tomando muy en serio nuestro trabajo de ejercer la acción penal y no aplicar medidas de oportunidad en este caso, porque se está poniendo en riesgo la seguridad y la integridad de todos los chavalos, ya que no todos están en el mismo plano de participar en esos ilícitos”, detalló Arévalo.

Algunos casos

Como muestra de la problemática, la funcionaria de la Fiscalía recordó que el pasado 18 de junio de este año, a las 4:00 pm, dos oficiales del Complejo “Ajax Delgado” detuvieron en el barrio Candelaria a una adolescente de 14 años, que vestía su uniforme escolar, porque llevaba en su mochila tres envolturas plásticas que contenían marihuana.

El Ministerio Público acusó formalmente ante los Juzgados de Adolescentes a la “chavala”, por los delitos de posesión o tenencia de estupefacientes, sicotrópicos y otras sustancias controladas, en perjuicio de la salud pública de la sociedad de Nicaragua.

El pasado 10 de junio de este año, a las 8:30 de la noche, una adolescente de 15 años, habitante del barrio “Jorge Dimitrov”, armada de un bisturí, propinó dos heridas a otra de 18 años, en la mandíbula y en el tórax. El hecho ocurrió frente a las instalaciones del Consejo Supremo Electoral, Metrocentro, cuando la víctima se encontraba en compañía de una hermana y una amiga; pasó la victimaria junto a otra mujer no identificada, y luego de una discusión entre ambas la lesionó.

La Fiscalía procedió a acusar ante los tribunales de justicia a la adolescente por el delito de lesiones graves.

La funcionaria manifestó su preocupación porque ha notado que cada vez son más los alumnos que se están saliendo de clases para consumir licor y drogas, incluso para sostener relaciones sexuales.

Directores de colegios minimizan problema

Arévalo señaló que los colegios “Salvador Mendieta” y “Salomón Ibarra”, ubicados en la colonia Centroamérica y en el Reparto Schick, respectivamente, son los que han presentado más casos de alumnos involucrados en ilícitos, pero los directores de ambos centros educativos negaron tal afirmación.

Ruth Molina Flores, Directora del Colegio “Salomón Ibarra”, dijo que no ha visto a los alumnos involucrarse en actos delictivos dentro o fuera del colegio, pero que sí ha observado pleitos a golpes entre estos.

“Pueda ser que existen grupos de jóvenes que a veces se visten de uniforme para hacer creer que son alumnos y poder tener acceso a los centros educativos”, expresó.

Molina indicó que a ella le han llegado rumores de que alumnos venden o consumen drogas fuera del colegio, pero que no lo ha comprobado.

Añadió que no han ocupado ningún tipo de armas a los “chavalos”, pero que tampoco pueden detectar si las llevan a clases, porque no pueden registrarles sus mochilas, ya que violarían sus derechos.

Martín Canelo Reyes, de 17 años, cursa el octavo grado en el “Salomón Ibarra”, y cree que algunos estudiantes se involucran en hechos delictivos debido a la mala administración del Ministerio de Educación, por lo que “debería haber mayor presencia policial en los colegios, porque están atracando a los alumnos los pandilleros y los vagos. Hay mucha delincuencia aquí, y nosotros los alumnos somos víctimas de ellos”.

Reyes agregó que las autoridades escolares deberían hacer requisas rutinarias de las mochilas de los estudiantes.

Denuncian portación de armas

José Denis Núñez, Director del Colegio “Salvador Mendieta”, afirmó que en este lugar no se han registrado incidentes delictivos cometidos por los estudiantes, ya que tienen un buen control del alumnado y coordinaciones con la Policía Nacional.

“No hacemos requisas (en las mochilas), pero a veces lo hace el mismo chavalo que denuncia a otro que anda una navaja o algo así, lo llamamos y la entrega, pero las cosas no han pasado a más”, dijo Núñez.

Lo anterior es confirmado por Francisca López, de 20 años, quien cursa el décimo año en este colegio, ya que ella dice que no ha visto a los alumnos cometer delitos.

“Los maestros y los padres tienen obligación de darnos orientaciones para tener un buen comportamiento, tanto dentro como fuera del colegio”, exhortó la alumna.

Doña Isabel González, de 40 años, tiene a su hija estudiando el sexto grado en el Colegio “Salvador Mendieta”, y todos los días llega en horas del mediodía para llevarla a su casa.

“Los alumnos se involucran en las drogas y actos vandálicos, por lo que muchas veces los padres de familia no les dan el tiempo a ellos. Esto tiene que ver con la crianza del hijo desde el hogar, porque si yo a mi hija la dejo libre, ella agarra por lugares donde no debe andar”, indicó González.

Problema multicausal

“Las causas del comportamiento de estos alumnos son muchas, hay que buscarlas en sus casas, en el colegio, pero también tienen mucho que ver los medios de comunicación, porque las series (de televisión) que pasan, precisamente hacen creer al muchacho que si ellos no están haciendo algo, entonces la vida se torna aburrida. Ellos quieren hacer cualquier actividad en contra de quien sea, pero quieren marcar la diferencia, aunque la conducta sea de irrespeto y de daño a la integridad de las personas”, explicó la psiquiatra Gioconda Cajina López.

La siquiatra relató que esta semana atendió a una estudiante de 12 años con síntomas de esquizofrenia, ya que en el colegio donde ella estudia, ha visto a dos compañeros de clases masturbándose y le han puesto semen en su mochila.

“Si los padres de familia están bebiendo, están drogándose, lógicamente los hijos van a tomar el ejemplo, y si las familias son infuncionales, los chavalos van a estar expuestos a ver robos, engaños y violencia”, señaló Cajina.

Tanto Cajina como Arévalo recomendaron a los padres de familia, docentes y autoridades policiales, unir esfuerzos para remediar la situación que se está tornando peligrosa para la sociedad nicaragüense.