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La calle de acceso al barrio La Maravilla, en Sabana Grande, se distingue de las demás de la comarca porque está adoquinada y porque hace poco se concluyó un proyecto de drenaje pluvial, pero este último ahora preocupa a los pobladores, pues su mala ejecución ha ocasionado que siempre que llueve, más de diez casas se inundan y el agua se estanca por varios días.

Dichas aguas ya están causando serios inconvenientes a los pobladores, pues además de ser un foco de contaminación, donde proliferan los mosquitos, según los afectados, el sitio es apto para el desarrollo de un insecto conocido como “bocón”, el cual es diminuto, pero causa una dolorosa picadura.

El agua sucia, además, se ha convertido en un criadero de “guarasapos” (renacuajos), y según detalló María del Carmen Sequeira, durante las noches es imposible salir a la calle o a los patios por la gran cantidad de ranas.

“Nos hemos quejado, pues aquí todo mundo ha tenido problemas porque la corriente que pasa ‘no es jugando’, y ahora el agua no corre. Hace dos días vino la pala (mecánica) a sacar tierra de ese canal, pero solo un pedazo limpiaron, miré cómo está aquí”, refirió Sequeira.

Sedimentos acumulados

Los sedimentos que extrajeron del canal aún no han llegado a retirarse, simplemente, fueron acumulados a un lado de la calle.

“Este canal quedó mal hecho, un lado está más alto que el otro. Con la última lluvia, aunque las casas están en alto, el agua entró a los patios --hasta las ventanas--, y alguna gente andaba con el agua a la cintura”, agregó la pobladora.

Otra de las afectadas, Auxiliadora Rugama, dijo que las autoridades de salud están llegando a fumigar porque han visto el riesgo que representan las aguas estancadas.

“En dos semanas han venido tres veces, porque aquí el zancudero no se aguanta, está húmedo siempre, mi casita es de tablas y el agua me la arruinó, algunas aún están medio mojadas y los dos niños se han enfermado, aunque gracias a Dios, no les ha dado fuerte”, precisó.

Cerca del barrio, cuadrillas de una empresa subcontratada por la comuna capitalina inician las obras de revestimiento del cauce, y mientras los pobladores exigen respuesta pronta al problema del drenaje pluvial, un dirigente de los CPC del barrio, de nombre Oswaldo, durante la visita de El Nuevo Diario trató de evitar que los pobladores hablaran de los problemas de salud.