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Casi a la misma hora del sismo que sacudió no solo a Costa Rica, sino también a Nicaragua y a otros países, en el Caribe Sur las autoridades reportaron un accidente acuático que dejó como saldo tres mujeres fallecidas, entre ellas una embarazada de siete meses y una madre con su hija de 13 años.

La panga en que se movilizaba en la ruta Bluefields-La Cruz de Río Grande se volcó en el sector de Laguna de Perlas, frente a las costas de Tasbapounie, incidente en el que perdieron la vida la joven Brenda Castillo, de 24 años, oriunda de Bluefields; María Reyna Aráuz, de 32 años, y su hija Jamileth Dormus, de 13, originarias de la comunidad Siawas, municipio de La Cruz de Río Grande.

Consternación

La joven Brenda Castillo tenía siete meses de embarazo, era enfermera profesional y laboraba como promotora social del Programa Conjunto Agua y Saneamiento en la Alcaldía de La Cruz de Río Grande.

El cuerpo de Castillo fue recibido por amigos y familiares en medio de una gran consternación la tarde del miércoles en el muelle de Bluefields.

Dywn Taylor, médico internista del Centro de Salud de Laguna de Perlas, quien llegó con una brigada de atención al lugar de los hechos, dijo que se logró atender con primeros auxilios a algunos pasajeros que sufrieron golpes leves, mientras los cuerpos de las víctimas fueron remitidos a sus lugares de origen.  

Panga "voló"

Manuel Aráuz, de 22 años y hermano de una de las víctimas, dijo que no se explica cómo ocurrió el accidente. “La panga se expulsó hacia arriba y se dio vuelta en el aire, mi hermana y mi sobrina estaban sentadas en la parte de atrás, quedaron prensadas y no pudieron salir”, dijo Aráuz, quien dice no explicarse el hecho.

La sobreviviente Raquel Loáisiga, una joven en estado de embarazo, apenas expresó: “Solo sentí que de pronto estaba en el agua, no sabemos qué pasó, porque ese sitio es como seco. Yo tragué agua, los demás me hundían, no sé cómo logré salir”. José Esteban Duarte, originario de Makantaka, la Cruz de Río Grande, quien resultó con severos golpes, dijo que todo ocurrió rápido, “fue en un abrir y cerrar de ojos, cuando vi, estábamos debajo de la panga, cada quien luchando por su vida. Nadie se dio cuenta cuándo ocurrió”, expresó.

En la embarcación, que era conducida por Harold González, se movilizaban 17 personas, de las cuales varias resultaron golpeadas; según versiones de testigos, la embarcación fue golpeada por una repentina ola, la cual hizo que se elevara.

El capitán de Fragata, Pedro Olivas, jefe de la Fuerza Naval, del Distrito Naval del Atlántico, aseguró que las causas aún no han sido determinadas, pero que enviaron personal para realizar la averiguación del caso, sin embargo, adelantó que todo parece indicar que el incidente se produjo por una mala maniobra del panguero.