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Desde que Nicaragua emitió la primera moneda, el córdoba, las nominaciones mayores a un córdoba llevaron la leyenda “En Dios Confiamos”, eso se puede constatar en un recorrido por la Sala de Numismática “Violeta Barrios de Chamorro”, pero la eliminación de dicha frase, que provocó el rechazo de la Iglesia católica, fue minimizado ayer por el asesor presidencial para Asuntos Económicos, Bayardo Arce, quien afirmó que el hecho no tiene mayor importancia.

“No tiene mayor trascendencia… no sabía yo que Dios estaba solo en una moneda”, afirmó Arce.

Añadió que está seguro de que “ni un obispo, ningún cura, ningún católico anda viendo todos los días las monedita para inspirarse religiosamente”.

Sin embargo, para el diputado ante el Parlamento Centroamericano, Parlacén, y reverendo de la Iglesia evangélica, Guillermo Osorno, fue una equivocación quitar la expresión “En Dios Confiamos” de las monedas de cinco córdobas, cuando “es sabido que el 99.9% de los nicaragüenses son cristianos”, aunque agregó que ese cambio no hace a la gente más o menos cristiana.

Recordó que el gobierno del presidente Daniel Ortega se identifica como “cristiano, socialista y solidario”, y “si es cristiano debe respetarse más la expresión”.

“Creo que esa expresión no hacía a la moneda mejor ni peor, así que debió haberse mantenido como parte de un respeto a una tradición por años que se tenía”, dijo.

Osorno aclaró que cuando habla de cristianos no se refiere a una religión específica, sino a todos los que creen en Dios: católicos, evangélicos, moravos, anglicanos, entonces todos los que creemos en Dios sentimos un celito por ese cambio”, manifestó Osorno.

Por su parte, el diputado Luis Callejas, aunque se declara agnóstico (cree en Dios, pero no en la Iglesia), dijo que no se debió quitar dicha expresión de la moneda, y adelantó que van a discutir el tema en la Bancada Democrática Nicaragüense.

Aun así, Callejas reconoció que poco pueden incidir en revertir este cambio, porque es una decisión que le corresponde al Banco Central con la dirección del Ejecutivo.

Origen de la moneda y la frase

En la Sala de Numismática del Banco Central de Nicaragua se puede conocer los billetes y monedas que ha tenido Nicaragua a lo largo de la historia, desde que se pagaba con cacao, hasta las últimas monedas de córdoba, aunque aún no se exponen ni la moneda que mostraba a Andrés Castro, la cual tampoco tiene el lema “En Dios Confiamos”, ni la moneda de cinco en conmemoración del centenario del córdoba.

De acuerdo con la historia de las monedas y billetes, la frase “En Dios Confiamos” nació en Estados Unidos, el 22 de abril de 1864, cuando el Congreso estadounidense aprobó que en las monedas de 2 centavos de dólar se acuñara la frase “In God We Trust” (En Dios Confiamos), que tiempo más tarde se extendió a los demás billetes y monedas, y también como lema oficial de Estados Unidos.

Durante los años de la Guerra de Secesión, cuando desde los sectores más cercanos a la fe cristiana comenzó a gestarse un movimiento que buscaba rubricar en las monedas del país una invocación al que en esas congregaciones llaman el Supremo. Así, en 1861, desde el Departamento del Tesoro se solicitó la creación de una frase o lema que en pocas palabras diera cuenta de eso.

“Our Country”, “Our God” (Nuestro país, nuestro Dios), y God, Our Trust (Dios, nuestra confianza) fueron las propuestas. Después de algunos cambios, se llegó a “In God We Trust”, frase que además se encuentra en la parte final del himno estadounidense escrito en 1814.

En la Página Web del BCN se lee: “Por la ley monetaria del 20 de marzo de 1912 nació el córdoba, equivalente al dólar, en memoria del fundador de las ciudades de León y Granada: Francisco Hernández de Córdoba. En su moneda de plata con valor de un córdoba figuraba la frase En Dios Confiamos, que no era sino una traducción de la del centavo estadounidense con el busto de Abraham Lincoln: In God we trust. Las restantes etapas de la moneda de Nicaragua se exponen en la Sala de Numismática de la Biblioteca, las cuales suman 381 billetes y 522 monedas metálicas”.