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A una semana de las tres explosiones del volcán San Cristóbal, que emanó ceniza, arena, piedras y gases con un hongo de alrededor de 5 kilómetros, los pobladores de las haciendas aledañas a las faldas del coloso realizan sus labores agrícolas con normalidad, y evalúan los daños ocasionados a los cultivos.

Las haciendas afectadas por las explosiones son Las Rojas, Las Banderas, San Cristóbal, Miramar, San Rafael, La Suiza, Las Uvitas y Santa Úrsula entre otras.

Margarita Martínez, de la Asociación Fuente Verde, dijo que unas ocho manzanas de las 16 que manejan, están severamente dañadas por el material volcánico, y disminuirá la cosecha.

Agregó que varios árboles de guayabillo y guanacaste, los cuales predominan en el bosque Las Banderas, botarán las hojas y morirán.

“Mandaremos al lugar a un ingeniero forestal para que nos haga una evaluación general de los daños”, dijo.

Isabel Francisco Paz, de 55 años, poblador de la comarca La Grecia, jurisdicción del municipio de Chinandega, expresó que manzana y media de maíz recibió mucho material volcánico, lo cual perjudicará la germinación.

Asimismo, unas 1,200 manzanas de maní en tres fincas ubicadas en la referida comunidad, están perjudicadas por el fenómeno, que asustó a decenas de familias de las comarcas El Macao, El Higueral, El Chonco, San Juan de las Pencas, Rancherías y La Joya, entre otras.

Lucas Medina, de 40 años, trabajador de la hacienda Los Ángeles, en el municipio de Puerto Morazán, afirmó que la mañana del sábado, cuando ocurrieron las tres explosiones, se oscureció, y 200 manzanas de maní --incluyendo las de las haciendas San Rafael y El Picacho-- están perjudicadas.

No obstante, estos pobladores en su mayoría mandadores de fincas con sus familias, se mantienen vigilantes, y listos para salir si ocurre un comportamiento similar al del sábado 8 de septiembre.

Mariano Méndez Vallecillo, de 67 años, guardaparques del bosque Las Rojas, ubicado en las faldas del coloso, acompañó al equipo de El Nuevo Diario en un recorrido por las cercanías del volcán más alto de Nicaragua, y a la estación sismográfica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter.

Es un humilde hombre que desde 1974 vive en esa zona, y comparó la magnitud de la última erupción del San Cristóbal con la de 1976, cuando cayeron rocas incandescentes.

La naturaleza es impredecible

El campesino afirmó que hace tres años el San Cristóbal tuvo una leve erupción, y tomando en cuenta que es un volcán activo, no se puede descartar una nueva actividad.

Precisó que la noche anterior a la última erupción, hubo un temblor, y lo que ha observado en los últimos días son las emanaciones normales de gases, aunque la cantidad de azufre ha aumentado considerablemente.

SE HA CALMADO

Pilar Centeno Llanes, de 60 años, quien limpia los paneles del sismógrafo del Ineter, ubicado en las laderas del volcán, el cual registra la temperatura y los microsismos que emite, dijo que después de la erupción del sábado pasado, el coloso está calmo.

“Tengo 50 años de vivir en la hacienda Las Rojas, el volcán se desahogó, lo cual hace cada cierto tiempo. En 2009 el coloso hizo una pequeña erupción. De acuerdo con eso, no creó que haga erupción ahorita. No sabemos el desastre que pueda hacer más adelante, él está activo. Solo Dios sabe lo que puede ocurrir”, afirmó.

Don Pilar afirmó que si hay una disposición de la Defensa Civil de evacuarlos, no se oponen, aunque por ahora se mantienen en las haciendas, para llevar alimentos a sus familias.

Pobladores de las comarcas La Bolsa, La Mora y Belén, ubicadas al oriente de Chinandega, con dirección al coloso, afirmaron que la erupción del sábado los mantiene con un ojo cerrado y el otro abierto, por lo que han hecho simulacros de evacuaciones con la Defensa Civil departamental, a cargo del mayor Carlos Cáceres.

CONTINÚA ENJAMBRE EN EL GOLFO DE FONSECA

Una fuente de la Defensa Civil informó que monitorean el enjambre sísmico en el Golfo de Fonseca, y tienen reportado un sismo de 2.4 en la escala de Richter ocurrido a las 4 de la madrugada del jueves frente al volcán Cosigüina.

Marcelino Méndez, guardaparques del bosque Las Banderas, cercano al coloso, quien monitorea el volcán y regularmente lo sube, dijo que “hay fuerte emanación de gases, el aire es muy fuerte en el cráter, aunque la situación está estable”.

El mayor Carlos Cáceres Mendoza, jefe departamental de la Defensa Civil, afirmó que mantienen monitoreo y vigilancia del coloso, y permanecen 70 personas autoevacuadas en las comarcas Belén, La Mora y La Bolsa, así como 73 de la comarca Versalles Arriba, en la Escuela “Francisca González”, de la ciudad de Chichigalpa.