•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La renovación de más de dos mil concesiones para el sector selectivo, la cancelación de los permisos de operación de las mototaxis en el casco urbano de Managua, y mejorar las condiciones de subsidio para los taxistas, son las tres demandas que hicieron ayer durante una protesta en las inmediaciones de Metrocentro, un nutrido grupo de trabajadores del volante.

Durante la manifestación que se extendió hasta el mediodía, y que ocasionó un caos vial en ese sector, participaron taxistas de diferentes cooperativas y del sector individual, quienes además denunciaron supuestas anomalías en los trámites de concesión del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Irtramma.

José Merlo, Presidente de la Unión de Cooperativas Independientes, UCI, también indicó que en los últimos dos años el incremento de la circulación de las mototaxis en la capital ha generado una férrea competencia entre estos dos sectores.

“No pedimos más que lo que nos corresponde: entrega de títulos de concesiones; estamos exigiendo un subsidio de US$1.50 por galón. Además, las caponeras nos tienen al borde de la quiebra. Eso es una artimaña política. Decimos que es política porque esas caponeras andan funcionando con un documento del Frente Nacional de los Trabajadores, y el Irtramma no actúa en contra de ellos”, denunció Merlo.

Julio Avendaño, de la Cooperativa Madre Tierra, señaló que el Irtramma desacata la Ley 524, de transporte terrestre, que establece que los contratos de concesión tienen una vigencia de 20 años. Sin embargo, el ente regulador exige una renovación anual.

Reordenamiento

“Es necesario que se comience a ordenar el transporte selectivo de Managua. Pedimos al Gobierno que se nos mejore el subsidio. Necesitamos que las caponeras que están en todos los barrios de Managua trabajen, como dice la ley, en las zonas rurales, pero ya nos tienen invadidos en toda Managua”, dijo.

El taxista Carlos Berríos, de la Cooperativa “Jean Paul Genie”, aseguró que el gremio se siente desplazado por las caponeras, ya que han proliferado no solo en los barrios, sino hasta en puntos estratégicos de la capital.

“Queremos evitar un derramamiento de sangre, porque esto ya se está convirtiendo en una guerra. Es lógico que la gente prefiere pagar C$5 o C$10 a una caponera, en vez de C$25 (cuando mínimo) a un

taxi”, señaló.

Según el dirigente de la UCI, José Merlo, algunos agremiados son extorsionados por parte de personal del Irtramma.

“Ahorita tienen un montón de taxistas presos, e incluso los están chantajeando. Les dicen: ‘Si querés que te entreguemos tu carro, firmá aquí un documento donde entregás voluntariamente tu placa’. Eso es chantaje y coacción. No estamos politizando la causa, porque nuestra lucha es gremial. Queremos que se cumpla la ley como debe ser”, añadió.

Omar López, del sector de taxis individuales, también señaló que ese gremio necesita mayores subsidios, ya que los costos del combustible son insostenibles.

“Sentimos que nos están robando, porque nos venden combustible de mala calidad que no nos rinde ni en tiempo ni en distancia, y más bien nos daña el motor de los vehículos. Necesitamos que revisen los carburantes que nos venden y regulen esos precios”, expresó.

Los protestantes anunciaron que de no haber próximos acuerdos alrededor de sus demandas, cerrarán las vías principales de la capital y paralizarán el transporte selectivo de Managua.