Lésber Quintero
  •   Rivas, Nicaraguaç  |
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La “suerte” que acompañó en el Tribunal de Apelaciones de Granada a los estadounidenses Eric Volz y Jason Zachary Puracal, no cubrió al también norteamericano Charles Antony Sciascia, de 42 años, ya que pese a que este también fue favorecido con una orden de libertad, en su caso el Ministerio de Gobernación no la acató.

Los tres extranjeros fueron capturados y procesados en Rivas en fechas y circunstancias diferentes, pero Volz y Puracal tuvieron un respaldo de diversos sectores de Estados Unidos, hasta lograr su libertad, lo cual no ha sucedido con Sciascia quien fue acusado el 30 de septiembre de 2009 por lavado de dinero y el 9 de diciembre de ese año lo sentenciaron a cinco años de cárcel, luego que admitiera los hechos.

A simple vista, la situación de Sciascia parecía más ventajosa que la de Puracal, quien el seis de septiembre de 2011 fue condenado a 22 años de prisión, por lavado de dinero, crimen organizado y tráfico de drogas, y que el mismo Volz, a quien el 21 de febrero de 2007 le impusieron 30 años de presidio por asesinato atroz en perjuicio de su exnovia, en un hecho acaecido el 21 de noviembre de 2006.

Sin embargo, en el TAG, Puracal y Volz se libraron de las sentencias condenatorias y las graves acusaciones. A Volz los magistrados de la Sala Penal le revocaron la condena, a mediados de diciembre de 2007, aplicando el principio de la duda razonable que siempre debe favorecer al reo, y en el caso de Puracal lo liberaron al anular el doce de septiembre de este año el juicio en que lo condenaron junto a otros diez sanjuaneños.

Orden "congelada"

Sciascia corría con igual suerte, pero su orden de libertad que salió de la misma Sala Penal del TAG, no se hizo efectiva y “duerme” desde el seis de diciembre de 2010.

De acuerdo con el expediente judicial, Sciascia fue detenido en Peñas Blancas el 28 de septiembre de 2009, cuando intentaba cruzar a Costa Rica con 134 mil dólares que llevaba ocultos debajo de los asientos delanteros del carro Ford, placas SXY-481, que él conducía en compañía de la estilista mexicana Irma Jazmín Valdera Díaz,.

Tras admitir que cometió el delito de lavado de dinero el 18 de enero de 2010, su exabogada y ahora magistrada Telma Vanegas, solicitó ante el entonces juez de ejecución de sentencia y vigilancia penitenciaria de Rivas, Melvin Vargas, la suspensión de la pena, alegando que su cliente era una persona de buena conducta y sin antecedentes. Al apelar el fallo ante el TAG, los magistrados revocaron la sentencia de Vargas, y otorgan la suspensión de la ejecución de pena a Siascia.