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Un grupo personas de la tercera edad se apostó ayer en las afueras del Ministerio de Salud, Minsa, para exigir la entrega de un cheque por C$371,000, que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público emitió a su favor en concepto de devolución de Impuesto Sobre la Renta, IR, que les cobraron ilegalmente hace nueve años cuando fueron liquidados.

La disposición de favorecer a 54 extrabajadores fue ordenada por un juez de Masaya, explicó la abogada Johana González, quien asumió la lucha de los ancianos en 2010. El jueves pasado el Ministerio de Hacienda emitió el cheque acatando la resolución judicial.

“A ellos no les tenían que deducir el 10% del IR, pero se los retuvieron. Hoy nos cumplen con el IR, pero el resto de la demanda aún está en proceso judicial”, aclaró González.

La abogada se refiere a la otra parte de la demanda, en la que los 569 ancianos que conforman el grupo denominado “Hoy sí se puede”, demandan que les cancelen el total de la liquidación equivalente a 40 meses de salario.

En 2003, los jubilados se acogieron al Programa de Retiro Único y Voluntario, PRUV, que implementó el gobierno del expresidente Enrique Bolaños, para empleados públicos. El plan establecía que se les pagarían 60 meses de salario.

Sin embargo, hasta esta fecha solo 20 meses les han cancelado, y aunque no correspondía hacerlo, en este pago se les retuvo el impuesto ya mencionado, denunció el dirigente William Noguera.

“Aquí no nos detiene nadie, aquí estamos de forma pacífica, y aunque somos ancianos, tenemos la fuerza para llegar hasta donde nosotros queremos”, advirtió el dirigente de este grupo de personas de la tercera edad.

Entregaron su vida al MINSA

La auxiliar de enfermería, Josefa del Socorro Toledo, prestó 48 años de servicio al Minsa laborando en el Hospital Materno Infantil “Mauricio Abdalah”, en Chinandega. Para esta mujer de 71 años, que pocos cumpleaños pudo celebrar al lado de sus tres hijos, días de desvelo y largas jornadas laborales antecedieron a la lucha que hoy junto a sus compañeros jubilados protagoniza para exigir que les paguen el total de su liquidación.

Leticia De Trinidad es una joven que representa a su mamá, Yolanda Ronaldi Quezada, de 83 años, otra auxiliar de enfermería que hoy está postrada en una cama por sus problemas en el corazón. Desde su lecho de enferma mantiene la esperanza de que le entreguen el resto de la liquidación.

“Esta es una lucha justa y es algo que les corresponde a ellos. Mi mamá, que todavía está lúcida, espera que le paguen antes que muera”, señaló Leticia.

La mayoría de estos jubilados laboró más de dos décadas en esta institución. María Elena Mendieta, de 69 años y originaria de Masaya, es una cocinera que dejó 29 años de servicios. Aún recuerda que con el porcentaje de la liquidación que le entregaron hace nueve años, logró reparar su casa, pero la lucha de sus compañeros es la misma de ella.

A pesar de existir una sentencia del Juzgado de Distrito Civil de Masaya, la abogada Johana González ayer no obtuvo señales positivas por parte del director de Recursos Humanos, Humberto Murillo.

El Nuevo Diario intentó conocer la versión de las autoridades de la salud, sin embargo, en la recepción se nos comunicó que no había ninguna persona autorizada para atendernos.