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Unos 3,000, de los aproximadamente 5,000 buzos que se dedican a la pesca de langosta, han sido capacitados en el uso y manejo de los equipos necesarios para este tipo de faena que, hasta la fecha, la realizan “a pulmón”, es decir, sin ningún tipo de equipamiento, como tanques de oxígeno, trajes y máscaras.

La Ministra del Trabajo, Jeannette Chávez, presentó ayer a los diputados miembros de la Comisión de Asuntos Laborales de la Asamblea Nacional, un informe sobre el avance en este proceso de “reconversión”, que involucra tanto a los “buzos a pulmón”, como a las empresas langosteras que contratan sus servicios.

En febrero del próximo año entrará en vigencia la ley que protege los derechos de los buzos y prohíbe definitivamente el “buceo a pulmón” por los graves daños a la salud que produce este tipo de práctica pesquera, sin embargo, el presidente de la Comisión de Asuntos Laborales del parlamento, Alberto Lacayo, señaló que existen “algunos sectores” --que no identificó--, que promoverían una prórroga previo a la vigencia de la ley.

Pescadores piden prórroga

Al consultar si los empresarios pesqueros que contratan buzos son los que estarían pidiendo una prórroga previo a la vigencia de la ley, Lacayo dijo que, más bien la petición viene de algunos pequeños pescadores que, a falta de recursos financieros no pueden costear la compra de equipos y prefieren seguir buceando de forma tradicional.

Por otra parte, la Ministra del Trabajo, Jeannette Chávez, señaló que es difícil contabilizar o establecer qué empresas pesqueras que contratan buzos están promoviendo el uso de equipos de buceo para sus trabajadores.

Chávez recordó que se puede tener control de los barcos que zarpan diariamente de los puertos nicaragüenses, pero señaló que no existe ningún control sobre aquellos barcos que se encuentran en alta mar, hasta donde llegan los buzos en sus cayucos para ofrecer sus servicios de “buceo a pulmón”.

De todas maneras, tanto Chávez como Lacayo coincidieron en la necesidad de proteger la vida de los buzos y para ello las empresas pesqueras deben tener los equipos necesarios para evitar el llamado “síndrome de la descompresión”, que conlleva graves enfermedades en los buzos.

Una vez que entre en vigencia la ley que protege los derechos de los buzos, toda empresa pesquera, principalmente langostera, deberá proveer a los buzos contratados y de manera obligatoria, todo el equipo necesario, de lo contrario la misma legislación establece sanciones al respecto.