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“Yo no le estoy pidiendo al Ministerio de Salud, Minsa; le estoy reclamando mis derechos y mi dinero, que me los gané con el sudor de mi frente. Gracias a Dios siempre traté de dar lo mejor de mi trabajo, y me duele que me estén haciendo esto”, dijo la enfermera Aura Lyla Martínez Montenegro, quien exige ser indemnizada por los años de servicio prestados a la institución.

Aura Lyla, de 55 años, es originaria de Cuapa, pero habita en Juigalpa. Es una enfermera que laboró 31 años para el Hospital Asunción, de esa cabecera departamental, ejerciendo diferentes cargos, entre ellos la jefatura de enfermería.

Sin embargo, por múltiples problemas de salud que le aquejan, desde hace casi dos años tuvo que retirarse de sus labores con la valoración y aprobación del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, quien le otorga mensualmente una pensión de C$5,600 por invalidez total.

El lunes pasado fue dada de alta, ya que por su estado delicado de salud estuvo varios días en cuidados intensivos en el hospital para el cual laboró por muchos años.

“Casi me muero y sin recibir mi liquidación, que es cuando más lo necesito”, dijo.

Agregó que “es una miseria lo que me dan (la pensión por invalidez total del INSS), que ni para comprar todos los medicamentos me resuelve. Si no fuera por mi familia, quién sabe qué estuviera haciendo. Necesito el dinero de mi liquidación que por derecho me corresponde. Normalmente toda liquidación se entrega a los 15 días, y el Minsa ya lleva sobre dos años y no me da repuesta…”, sostuvo Martínez Montenegro, quien desconoce la cantidad de dinero que tiene por derecho de su liquidación.

Múltiples enfermedades

Contó que desde que salió del hospital no trabaja porque padece de diabetes, hipertensión, hernia discal y cervical, así como enfermedad pulmonar, obstrucción crónica y ceguera en un ojo.

Dijo que para solventar sus gastos en algunas medicinas que no tiene el Minsa, y de exámenes especiales, así como de las necesidades básicas de la casa, su marido y sus hijos le apoyan económicamente.

Martínez Montenegro explicó que desde febrero de 2011 dejó de laborar para el Minsa, hizo todos los trámites correspondientes para que no hubiera ningún obstáculo y la institución la indemnizara, pero a la fecha no ha logrado nada.

“El año pasado ella (Gabriela Quijano, asistente de Jaime González, Subdirector Administrativo Financiero del Minsa Central) me dijo que estaba en el listado de los indemnizados y que se me iba a cancelar, pero cuál fue mi sorpresa que a muchos trabajadores los llamaron y yo me quedé esperando el llamado. A mí me sacaron del listado que estaba listo para cancelarse en diciembre”, apuntó.

Agregó que llamó al Ministerio de Hacienda, donde le iban a hacer efectiva la liquidación, pero el resultado fue negativo, por lo que sigue esperando esta.

Martínez afirmó que tiene la esperanza de que a finales de este mes se le paguen sus prestaciones, ya que las necesita para comprar medicinas, realizarse sus exámenes especiales y efectuar otros gastos.

La enfermera aseguró que hasta una carta envió a la ministra de Salud, explicándole su estado de salud y exigiéndole su indemnización, pero no ha obtenido repuesta.

“Es triste verse ahora, que después que una dio todo por su trabajo, con amor y abnegación, no miraba horas de entrada y salida… y que ahora además de ser una extrabajadora soy una paciente, y que me estén “boleando”… Es una grosería, porque si hablan de cristianismo, de humanismo, deberían valorar lo que fuimos nosotros como trabajadores de la salud, y ahora como pacientes lo que estamos sufriendo…” sostuvo la extrabajadora del Minsa.