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El cardenal Miguel Obando y Bravo anunció que hará públicos a través de sus memorias, los nombres de quienes cabildearon en el Vaticano para que lo retiraran como Arzobispo de Managua, y lo que hizo cada uno de ellos; a la vez que aseguró que seguirá presidiendo la Comisión de Reconciliación, Paz y Justicia, “hasta que muera o Dios quiera”, aunque ésta le haya causado más enemigos de los que tenía antes.

Obando, en una entrevista que publica el semanario del gobierno “El 19”, dijo que está sabido, como dice un Salmo bíblico, que está echado “entre leones devoradores de hombres”, y que muestra de ello es que ha sido acusado de cualquier cosa, pero que ante esos ataques ha perdonando hasta 70 veces siempre a quienes lo atacan.

“Hubo varios cabildeos (para que fuera retirado del cargo de Arzobispo de Managua) y no sólo de a aquí, sino también del extranjero”, dijo Obando en la entrevista.

Obando aseguró en 2002 que Humberto Belli, quien fue ministro de Educación durante la Administración de Violeta de Chamorro, viajó hasta el Vaticano para gestionar que el Papa aceptara la renuncia del Arzobispo de Managua. No obstante, fue hasta en abril de 2005, horas antes que el papa Juan Pablo II falleciera, que Obando fue notificado de que había cesado su cargo, en lo que se ha conocido como “el madrugonazo”.

Pero el cardenal aseguró en la entrevista del medio oficial, que hubo más de uno que conspiró en su contra ante el Papa. “Algunos estaban cabildeando, no una, sino varias personas, para que me llevaran a Roma, porque iba a favorecer el triunfo, decían algunos, del Frente Sandinista”.

“Yo tengo todas las historias y los nombres. En mis memorias saldrán. Nosotros tenemos la información. Quiénes fueron a Roma, quiénes hablaron desde aquí”, anunció el prelado, sin brindar detalles de cuándo saldrá al público esa información.

Tiene más enemigos, dice
El Cardenal defendió una vez más su permanencia al frente de la Comisión de Reconciliación y Paz, pues considera que a través de la misma se está dando respuesta a los problemas que han venido arrastrándose desde que finalizó la guerra de los años 80.

“Yo creo que todos tenemos enemigos. Tal vez porque uno no piensa como ellos. Porque estoy trabajando en la Comisión de Reconciliación. Por eso se tiene enemigos. Pero nosotros perdonamos. El cristiano reza el Padrenuestro constantemente: ‘Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden’”, dijo Obando.

El Cardenal ha sido criticado duramente por sectores opositores al Gobierno que consideran que su figura es utilizada “en actividades partidarias, donde se le presenta como un ferviente orteguista”.

Sacerdotes y gobierno
El sacerdote jesuita Fernando Cardenal y su hermano, el poeta de la orden trapense Ernesto Cardenal, fueron separados de sus oficios religiosos por trabajar el primero como ministro de Educación y el segundo como titular de Cultura en el primer gobierno sandinista en los años 80. Recordó a Obando el pasado fin de semana que existe el canon 285 del Derecho Canónico, que les prohíbe participar en política.

“Si nos lo aplicaron a nosotros de manera insistente, pues cardenal (Obando) con todo respeto, aplíqueselo usted también, aplíquelo”, dijo el ex ministro de Educación en una entrevista televisiva en la que habló de su libro “Sacerdote en la Revolución”.

Obando y Bravo expresó estar claro de que lo han tildado de varias formas desde que aceptó acercarse al presidente Ortega, en lo que él califica un acto de reconciliación derivado del gesto del mandatario de pedir perdón por los errores cometidos durante la primera Administración sandinista.

“Antes decían que éramos de la CIA. Nosotros nunca hemos sido de la CIA. Todo eso es leyenda. Hemos tratado de servir, se han denunciado algunas cosas que no están bien. Otras veces hemos mediado”, dijo Obando.

Sobre sus bienes
A la vez, reconoció que hasta en actos de corrupción lo han tratado de involucrar, acusándolo de amasar una fortuna utilizando para ello su alto cargo en la jerarquía, pero que nada de eso le preocupa.

“Eso dicen. Primero decían que la (se la regalaron a él) Catedral de Managua. En efecto, allí nos regalaron 17 manzanas, según alguien de la Alcaldía, cada manzana allí cuesta tres millones de dólares, 17 por tres serían 71 millones de dólares, pero eso no es mío.

La Universidad tampoco es mía, yo no tengo acciones aquí”, dijo Obando.

El prelado afirmó que su actitud no ha cambiado, y que lo único que ha hecho desde siempre es tratar de que exista acercamiento y hermanamiento entre los nicaragüenses de todos los estratos, colores y tamaños, aunque eso a algunos les moleste y lo tachen de cualquier cosa.