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Entre 2017 y 2021 está previsto que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, experimente una crisis financiera, por lo cual, el gobierno ha propuesto una reforma que permita financiar el fondo de pensiones. Esta es rechazada por algunos sectores económicos y especialistas en la materia, porque afectará a los futuros jubilados.

La propuesta de fortalecimiento del sistema de pensiones del INSS plantea que para aspirar a la pensión por vejez se deben duplicar las cotizaciones semanales de 750 (15 años) a 1,500 (30 años), además de incrementar la edad de jubilación de 60 a 65 años.

El experto en Derecho Fiscal, Julio Francisco Báez, considera que cualquier reforma debe hacerse de manera integral, de lo contrario, “nuevamente todo va a ser un remedo, un parche y ficticio”.

“Será postergar la agonía del sistema, será un festín de los actuarios, de los organismos internacionales, pero no va a ser equidad para la población. El sistema seguirá herido, hay que tomar medidas con coraje, no se trata de dar y dar”, manifestó Báez.

Como ente descentralizado, el INSS desde hace años busca mecanismos para su fortalecimiento. Eso incluye el mejoramiento de la atención que brindan a los pensionados, la remodelación de sus instalaciones y el aumento de su capital para hacer frente a esas situaciones.

De acuerdo con el balance general consolidado de los estados financieros del INSS, hasta diciembre del año pasado el patrimonio de esta institución ascendía a C$19.373 millones 501 mil 468.

Sobre la deuda que el Estado tiene con el INSS, Báez comentó que el gobierno debe enterar el 0.25% por cotizaciones en ambos regímenes.

“Una arista de la deuda es la del Estado, pero hay otras aristas donde también debe el Estado, pero por otros conceptos, y no se ha diseñado la estrategia para finiquitar, ya no digamos para pagar, y dejarlo en cuentas claras”, agregó Báez.

No es la salida

La directora del Movimiento de Mujeres “María Elena Cuadra”, MAM, Sandra Ramos, afirmó que lo importante es seguir aumentando la base de afiliados, pero no está de acuerdo con aumentar la edad de jubilación.

“No se puede seguir parchando con medidas paliatorias, no estoy a favor de que se extiendan los años de jubilación. El gobierno y todos los empresarios saben que ellos después de los 35 años ya no le dan empleo a nadie, son demagogos, hipócritas, al querer hacer una reforma como gran cosa, cuando la gente ni siquiera a los 50 años tiene trabajo”, manifestó.

Báez considera que no es la vía de la ampliación de la cobertura la única ni la principal salida a la crisis del INSS.

“Esa incorporación puede tener una contrapartida negativa en términos de flujo para el fisco, es decir, incorporo mucho, pero son más los que van a demandarme derechos a mí, más de los que aportan”, agregó.

Las elecciones municipales de este año son una razón política que hace casi imposible que se discuta la reforma a la Seguridad Social en 2012.

Actualmente, las pensiones en curso de pago son costeadas con el financiamiento proveniente de cotizaciones de los asegurados actuales. Para tener derecho a la pensión se debe tener 60 años cumplidos y haber cotizado 750 semanas, equivalentes a 15 años de cotizaciones.

El ajuste por la devaluación de la moneda se realiza al 30 de noviembre de cada año, y el monto de las pensiones se ajusta en alrededor de un 5% anualmente.

Todos estos factores representarán para el INSS serias dificultades financieras que repercutirán en la crisis prevista para el período 2017-2021, dice la propuesta de reforma.

“Ese es el dilema que tenemos, ¿quién va a pagar las pensiones después de 2020? Un Seguro Social fortalecido, o un Estado de Nicaragua que tendrá que asumir las pensiones. Esa es la fecha límite que tenemos. Lógicamente, esto indica que es bueno que lo empecemos a discutir probablemente este año”, reconoció públicamente en fechas recientes, el presidente del INSS, Roberto López, en un programa televisivo.

Es necesaria para pagar pensiones

El presidente de la Comisión Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, Conimipyme, Gilberto Alcócer, considera que la reforma es necesaria.

Hacerlo --sostiene-- garantizaría que el INSS pague las pensiones sin problemas hasta 2068.

“En economías pobres como la nuestra, no hay otra forma de sostenibilidad de la Seguridad Social, si no es subiendo la edad para la jubilación. La edad no debería subirse, argumentan los trabajadores, pero creo que es una situación que habrá que revisarse, personalmente creo que debe subir (la edad de retiro) a los 65 años”, agregó Alcócer.

Costos para las empresas

En 2010, las empresas aumentaron sus costos operacionales en lo que se refiere al 16% que la patronal entrega al INSS, reconoce Alcócer. Ese gasto lo vienen asumiendo desde que la Administración del presidente Daniel Ortega decidió, a través del decreto 95-009, aumentar los aportes que entera la patronal a esta entidad.

Lo anterior para algunos solo fue un preámbulo a las reformas integrales que el gobierno pretende impulsar como parte de las discusiones que desde hace buen tiempo analiza con el Fondo Monetario Internacional, FMI.

“Hay un impacto con ese incremento, pero no fue altamente significativo. No es que provoque una crisis en las empresas que obligará a sacar empleo. Más bien las empresas redujeron algunos beneficios internos y no le siguieron subiendo al gasto para el transporte, por ejemplo, o al alimento que le dan a los empleados”, agregó Alcócer.

Las cotizaciones del régimen integral establecen que el empleador debe pagar al INSS por invalidez, vejez y muerte el 7%; por riesgos profesionales el 1.50%; por enfermedad y maternidad el 6%, y víctimas de guerra el 1.50%. Lo anterior suma el 16%. Así quedó ratificado tras su publicación en La Gaceta número cuatro del 7 de enero de 2010.

Un empresario del sector comercio, que prefirió no dar su nombre, dijo a El Nuevo Diario que esa carga para su empresa, que tiene 22 años en el mercado, “es grande”. Actualmente tiene 30 trabajadores.

El empresario ejemplificó el alto costo con una factura que tomó al azar, que refleja que en mayo enteró al INSS C$55,812.50

La cuota de la patronal en mayo pasado para esta empresa, que se dedica a la elaboración de colchones, fue de C$40,134.86. La cotización de la parte laboral fue de C$ 15.677.64, dijo la fuente.

“Cualquier incremento que incida sobre nuestros costos, lógicamente, va a repercutir enormemente, por lo que no podemos crear nuevas fuentes de trabajo”, admitió el empresario.

Sin embargo, asegura que a pesar de que la factura es alta, trata de no aumentar los costos en el producto para no afectar al consumidor final.

Báez afirmó que cualquier alza en el aporte que hacen las empresas tiene un impacto, que a su vez eleva los costos cada semestre, cuando el Ministerio del Trabajo, Mitrab, hace reajustes al salario mínimo.

“Un peso más en el salario, es un peso más en la cotización que dan el asalariado y el empleador, lo que me llama poderosamente la atención es una visión parcial del empleador, que cuida su 16%, pero no sabe que el incremento del asalariado trae consigo el aumento de su cotización como empleador; ese planteamiento no se conoce en Nicaragua”, agrega el experto.

Los empleadores activos en los distintos sectores económicos a nivel nacional, hasta diciembre de 2011 eran 22,746 en todos los regímenes de afiliación. Managua sigue al frente con 1,831 empleadores que contratan mano de obra en el sector doméstico, seguido de Chinandega (170), León (125), y Carazo (65).

El comercio al por mayor y menor, es la actividad económica que más concentró en 2011 empleadores activos, al registrar 4,953 personas.

El año pasado, al sistema se afiliaron 2,999 nuevos empleadores, de esos, 283 en el rubro hogares privados con servicio doméstico. Managua concentró el mayor número de nuevos empleadores en todos los sectores, con 1,374 inscritos en todos los regímenes de afiliación.

 

Domésticas hacen lo suyo

Las trabajadoras domésticas se han venido sumando poco a poco al número de afiliados al INSS. A diferencia otras mujeres, Rosa Argentina Martínez goza de un privilegio que la ley confiere a los empleados: el Seguro Social.

La atención hospitalaria en la clínica previsional y el acceso a medicamentos significa un ahorro económico para esta mujer de 49 años. Es originaria de Ciudad Sandino, y desde hace nueve años labora para una familia en el sector de residencial Las Brisas.

Hace cuatro años sus empleadores tomaron la iniciativa y le propusieron optar por un seguro facultativo, cuya incorporación es totalmente voluntaria de personas no sujetas al régimen obligatorio.

“Yo no tuve ningún temor, al contrario, ahí me están haciendo mis exámenes, y si no fuera así estaría pagándolo por fuera, ¿y de dónde agarro yo US$60 que me pueden cobrar para una mamografía? A Dios doy gracias por eso”, dice Martínez, quien es muy conocedora de los derechos que tienen los trabajadores.

En la otra acera, habiendo cumplido ya la edad de jubilación, está María del Socorro Molina Rayo. Es habitante de Vista Hermosa, en el municipio de Ciudad Sandino, y está convencida de que aportar al INSS es necesario en la vida.

Las arrugas son la prueba de que Molina Rayo tiene cumplidos 61 años. Ella misma dice --una y otra vez-- que 40 de esos los ha entregado al quehacer doméstico en casas privadas; antes lo hizo como cocinera en el Ejército de Nicaragua.

Actualmente no cotiza, pero desconoce si en el pasado lo hizo mientras estuvo laborando para el cuerpo castrense del país. “Es un beneficio que a esta edad nos ayudaría”, dice convencida esta mujer de rostro cansado.

 

El INSS versus la informalidad

La directora del Movimiento de Mujeres “María Elena Cuadra”, MAM, Sandra Ramos, se atreve a decir que en el país existen 600,000 empleadas domésticas, a quienes la primera dama, Rosario Murillo, llama ahora “asistentes del hogar y la familia”.

“Hay patrones que han llegado a inscribir a sus trabajadoras en el seguro facultativo, porque tienen la facilidad para hacerlo, pero hay otras que no logran inscribirlo, porque nos han señalado que el proceso de inscripción es muy engorroso, es demasiado burocrático”, apuntó Ramos.

Combatir la informalidad es parte de las propuestas que están haciendo el sector público y privado. Hasta diciembre de 2011, el INSS reportó un aumento de asegurados activos mayor del 8.9% en relación con el año 2010.

El año pasado, las estadísticas apuntaban que 84,864 empleados fueron incorporados al sistema en los distintos regímenes de afiliación. El año pasado había en total 596.328 asegurados activos.