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La Fiscal Adjunta del Ministerio Público, Ana Julia Guido, aseguró que aún no han decidido si acusarán ante los tribunales de justicia al fiscal auxiliar de la ciudad de Bluefields, Holman Loáisiga --quien es señalado de haber “puyado” a un mesero--, debido a que las investigaciones del caso no han concluido, mientras la Policía Nacional sigue guardando silencio.

“En ese sentido nosotros hemos sido muy claros, en decir que aquí cuando alguien comete un acto delictivo hay que procesarlo, creo que en ese sentido hemos sido suficientemente claros; en este caso concreto lo que hay es una investigación todavía, y no se ha procedido hasta que haya una investigación ya concluida”, explicó Guido.

Sin embargo, el hecho ocurrió en Bluefields, el pasado viernes 21 de septiembre en Stragos Bar, cuando Loáisiga y el comisionado Rolando Coulson, luego de haber ingerido licor, decidieron darse a la fuga sin pagar la cuenta, según testigos del negocio.

La administradora de Stragos Bar, al percatarse de lo que ocurría, ordenó al mesero Denis Ingranm, de 21 años, que los siguiera para cobrarles, ante lo que el fiscal reaccionó propinándole una estocada en el pecho.

Policía en silencio

Desde la semana pasada, El Nuevo Diario ha solicitado la versión oficial sobre el hecho en Relaciones Públicas de la Policía, teniendo en cuenta que la víctima señaló que el comisionado Coulson también salió del bar sin pagar la cuenta, pero hasta ayer este rotativo no había recibido respuesta de esa institución.

Mientras, en declaraciones anteriores a END, la secretaria ejecutiva de la Fiscalía, Delia Rosales, aseguró que en ese momento el fiscal Loáisiga “no está teniendo actuación en su cargo”.

En tanto, el comisionado Coulson, jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía de la Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, en declaraciones a medios locales confirmó que el fiscal puyó al mesero a pesar de que él intentó evitarlo.

Agregó que suponía que la cuenta del bar ya estaba pagada, pero al percatarse de que no era así se dirigió a pagarla, para entonces ya Loáisiga y el mesero estaban discutiendo.