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Una investigación de la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés), muestra que en la Granja de Tortugas de Gran Caimán, GTC, miles de tortugas marinas viven en condiciones inadecuadas para su especie, mutiladas y llenas de enfermedades, para luego ser comercializadas para consumo.

El estudio también pone en duda la propuesta de conservación de la granja, pues en los últimos cinco años han liberado al ambiente, en promedio, 27 tortugas verdes por año (actualmente se calcula que unas 7,000 tortugas viven hacinadas en los estanques de la granja).

“El número es demasiado bajo como para considerar relevante un programa de conservación. El problema es que las condiciones actuales en las que viven, las han hecho proclives al canibalismo y a problemas de reproducción; algunas nacen hasta sin ojos, y por si fuera poco, están expuestas a bacterias y a enfermedades. Al final, esas liberaciones podrían generar más daño que beneficio”, explicó el médico veterinario Roberto Vieto, Oficial de Programas de la Sociedad para la región.

La GTC es propiedad del Gobierno de Islas Caimán, y es uno de los principales atractivos turísticos de Gran Caimán (su isla principal). Invitan a los turistas a que incluso interactúen con las tortugas, generando estrés en los animales y poniendo en peligro a los mismos turistas; ya que las muestras analizadas de los estanques revelaron presencia de bacterias como Salmonella, E. Coli y Vibrio vulnifucus. Esto significa que los visitantes que toquen las tortugas podrían contraer enfermedades como gastroenteritis, neumonía y cólera.

Representantes de la Sociedad Mundial para la Protección Animal mostraron los resultados de la investigación en 2011 y en 2012, ofreciendo apoyo para cambiar las condiciones de los animales, y convertirse en un verdadero centro de rehabilitación y conservación de la especie, como los que existen en otras partes del mundo. Sin embargo, la GTC rechazó la propuesta.

Por esta razón, WSPA lanzó una campaña mundial para recoger firmas alrededor del mundo y exigir el fin de la crueldad contra las tortugas marinas.