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Prisión preventiva por los próximos siete días impuso la jueza Octavo Distrito Penal de Audiencias de la capital, Karla García, a tres de los seis reos acusados de tenencia y uso de armas restringidas.

Las armas de uso exclusivo del Ejército, que según la Fiscalía tenían en su poder los seis imputados para ser vendidas en Honduras, son 19 lanzagranadas RPG7 con sus tubos impulsores.

Los reos que quedaron bajo arresto preventivo, al menos hasta el próximo 24 de octubre cuando se realice la audiencia inicial, son Lenin Serrano Martínez, Erick Velásquez Izaguirre y Jason Torres Gómez.

Completan el listado de acusados Ruth Imelda Martínez, originaria de Nueva Segovia, y los hondureños Rolan Neftalí Vásquez y Víctor Mejía.

Lo que dice la acusación

En los primero días de agosto de 2012, Jason Torres Gómez guardó en su casa --cerca donde fue el centro recreativo Danzig, en la Carretera Norte--, tres lanzagranadas RPG7 para comercializarlas, se indica en el escrito acusatorio.

Luego al domicilio de Torres llegaron los acusados Lenin Serrano Martínez, Erick Velásquez Izaguirre y Ruth Castro Martínez, quienes compraron los tres RPG7 en US$6,000, refiere la acusación fiscal.

Las poderosas armas de uso exclusivo del Ejército fueron trasladadas del domicilio de Torres Gómez a la casa de Serrano Martínez en una camioneta propiedad de este, según el ente acusador.

La casa de Serrano Martínez era habitada por los hondureños Rolan Neftalí Vásquez y Víctor Mejía, quienes compraron los RPG7 en US$4,000 cada uno, para luego trasegarlos a Honduras, según la Fiscalía.

Después, a mediados del mismo mes --agosto-- Torres Gómez almacenó otros seis RPG7 en su casa, hasta donde llegaron a comprárselos Lenin Serrano, Erick Velásquez y Ruth Castro Martínez, quienes le pagaron US$4,000 por cada lanzagranadas, según la Fiscalía.

En la cuarta semana de agosto de 2012, Torres Gómez escondió otros 10 lanzagranadas que después le fueron comprados por Neftalí Vásquez y por Víctor M. Mejía, quienes pagaron por cada uno de ellos US$4,000, concluye el escrito acusatorio.

En el escrito no se detalla el origen de las armas pese a que son de uso restringido de las Fuerzas Armadas.

A puertas cerradas

La audiencia preliminar para los tres imputados se realizó en el despacho de la jueza Karla García, quien solo permitió por algunos minutos la presencia de dos reporteros gráficos.

Al Juzgado antes mencionado le fue asignado para este miércoles la sala 30 de audiencia, pero la judicial declinó utilizarla por razones desconocidas para periodistas y litigantes, a quienes se les dificultó su trabajo.

La abogada Zobeida Manzanares denunció que ella no pudo asumir la defensa de Jason Torres Gómez, porque no pudo ingresar al despacho de la judicial, quien no autorizó al personal de vigilancia que le fuera permitido ingresar a esa área --despachos de los jueces--, que es de acceso restringido.