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  • AFP

Una caravana de madres de emigrantes centroamericanos que buscan noticias de sus hijos, desaparecidos en distintas fechas en México cuando trataban de llegar a Estados Unidos, se internó este jueves en una peligrosa zona del estado mexicano de Tamaulipas, al noroeste, un territorio donde tiene fuerte presencia el cártel de Los Zetas.

El grupo compuesto por 47 madres y otros familiares de ciudadanos de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala, partió temprano este jueves desde el puerto de Tampico hacia la ciudad de Reynosa, en la frontera con Texas, Estados Unidos, dijo telefónicamente a la AFP Martha Sánchez Soler, del Movimiento Migrante Mesoamericano.

En su recorrido, la caravana pasará por el poblado de San Fernando en donde en agosto de 2010 aparecieron muertos 72 migrantes de cinco países, asesinados según las autoridades por un grupo de Los Zetas que los había secuestrado para exigir rescate a sus familiares en Estados Unidos o presionarlos para que se sumaran a sus filas.

La Caravana denominada "Liberando la Esperanza" que se inició el fin de semana en Guatemala e ingresó el lunes a territorio mexicano, cubre una ruta de más de 4,000 kilómetros por 14 de los 32 estados mexicanos que concluirá la próxima semana en la capital.

En un recorrido similar al que ya han realizado los dos últimos años, los familiares intentarán obtener informes que puedan llevar a localizar a algunos de ellos, como ya ocurrió en 2011 con una hondureña que encontró a su hijo.

Unos 140,000 centroamericanos, según cifras del gobierno mexicano, ingresan en México de manera ilegal cada año con la esperanza de llegar a la frontera norte y cruzar a Estados Unidos. Organizaciones no gubernamentales estiman que esa cifra puede ser tres veces mayor.

En su ruta hacia la frontera norte, muchos de ellos sufren vejaciones a manos de autoridades y robos o secuestros por parte de grupos del crimen organizado, según la estatal Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Este organismo, equivalente a la oficina del Ombudsman, estima que anualmente 20,000 migrantes son secuestrados en México para pedir rescate a sus familias.