Alma Vidaurre Arias
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

“No creo que haya hombres fieles”. “Podría ser un verdadero hombre en el sentido de padre, que se dedica completamente a su hogar y es bueno con sus hijos”, son expresiones de una panameña y una nicaragüense que participaron en el estudio “Hombres de verdad, perspectiva de las mujeres”, que fue desarrollado en cinco países de la región.

La investigación de la Organización Panamericana de Mercadeo Social, Pasmo, concluye que las mujeres centroamericanas continúan viendo a los hombres a través de un lente machista: los que son “buenos” o los que son “malos”. Las mujeres —agrega el estudio— insisten en que solo un hombre fiel puede ser considerado un verdadero hombre, algo imposible porque todos son infieles.

Mujeres entre 18 y 40 años de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Panamá participaron en el trabajo de campo que desarrolló Pasmo entre noviembre de 2011 y enero de este año, que evidencia seis hallazgos.

El estudio refleja que un segmento de las mujeres respeta a los hombres gay, y considera que un homosexual puede ser un hombre de verdad. Y aunque las féminas se sienten bien con amigos gay, no comparten la idea de tener un hijo con los de esta preferencia sexual.

Según el estudio, las guatemaltecas son del concepto que “todos los hombres son cortados con la misma tijera”. Mientras que las panameñas insistieron en decir: “para ser un hombre de verdad…en primer lugar tiene que ser totalmente fiel”.

Para la gerente en VIH de Pasmo, Martha Karolina Ramírez, esos conceptos reflejan que las mujeres todavía no tienen capacidad para negociar en sus relaciones sexuales. “Siempre estamos pensando este es bueno o este es malo, pero en los tonos grises está el secreto de negociar”, afirmó.

Entre las mujeres existen opiniones contradictoras en relación al uso del condón. Para unas, usar este preservativo es signo de responsabilidad y de protección, pero para otras es de infidelidad y falsedad.

“Si es un hombre que quiere proteger a la familia el ponerse condón no es sinónimo de desconfianza”, adujo la experta.