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Por homicidio y por abuso de autoridad o funciones será sentado hoy en el “banquillo de los acusados” el policía Luis David Urbina Escobar, presunto autor del crimen que terminó con la vida del motociclista Marcos Antonio Castillo Cajina, de 32 años.

La acusación de la Fiscalía también va enderezada contra el agente policial Jorge David Sánchez Ordóñez, a quien el ente acusador le imputa la presunta autoría de los delitos de homicidio por omisión y abuso de autoridad o funciones.

En el escrito acusatorio se indica que el policía Urbina Escobar mató a traición a Castillo Cajina, porque el impacto de bala tiene orificio de entrada por la espalda, lo que le provocó una hemorragia masiva.

En la acusación radicada en el Juzgado Noveno Distrito Penal de Audiencia de la capital, también se establece que no se produjo contacto directo entre víctima y victimario, es decir, que no hubo forcejeo.

No prestaron auxilio

En otra parte del extenso escrito acusatorio, se indica que el patrullero Urbina Escobar, tras balear a Castillo Cajina dentro del taller automotriz “Cajina”, ubicado en el barrio Santa Ana, lo arrastró a la calle, y estando herido, lo apresó poniéndole las esposas.

A Sánchez Ordóñez, chofer de la patrulla jefeada por el presunto homicida, la Fiscalía lo acusa por omisión, porque no prestó auxilio a la víctima, e impidió junto con Urbina Escobar que fuera auxiliado por los trabajadores del Taller Cajina.

La muerte violenta de Marcos Castillo Cajina tuvo como antesala una persecución de varias cuadras por parte de los patrulleros acusados, quienes lo siguieron luego de que este desatendió la señal de alto que le hicieron cerca de “El Arbolito”, aparentemente por temor a ser multado porque no portaba el casco protector.

Familia acusará por asesinato

El abogado Walter Bonilla dijo que él, en representación de la familia doliente, presentará una acusación autónoma por asesinato en contra de los policías Luis David Urbina y Jorge David Sánchez.

Bonilla aseguró que cuenta con pruebas distintas a las ofrecidas por el Ministerio Público, para poder acusar de manera autónoma y demostrar que el ilícito presuntamente cometido por los policías, es asesinato y no homicidio.

Una de las pruebas que Bonilla dijo tener es el relato de uno de los trabajadores del Taller Cajina, quien supuestamente presenció el momento en que Urbina, después de herir de bala a Castillo Cajina, lo tomó del cuello y le estrelló la cabeza contra la patrulla.

PDDH investigará el caso

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, PDDH, aseguró que han orientado a una comisión que investigue las circunstancias en que el policía dio muerte de un disparo al motorizado el pasado fin de semana.

Mientras, organismos defensores de derechos humanos señalaron que los miembros de la Policía Nacional vienen realizando ejecuciones arbitrarias, no aisladas, cometiendo homicidios y omisión de auxilio.

“Nosotros sí vamos a tomar cartas en el asunto. Ya un equipo nuestro está trabajando en (determinar) cómo ocurrió esa muerte del motorizado”, afirmó Omar Cabezas, Procurador General de Derechos Humanos.

De acuerdo con el comisionado mayor, Fernando Borge, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, ambos oficiales pertenecen al departamento de patrullaje y vigilancia de la “Ajax Delgado”, y están detenidos en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial.

El abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, Pablo Cuevas, aseveró que de un total de 500 denuncias que este año ha recibido este organismo, alrededor de 200 son por quejas relacionadas con abusos policiales, y que en este caso “a todas luces podríamos estar ante un homicidio, que podría ser accidental, pero eso se tendría que dirimir ante un proceso judicial”.

En lo que va del año, este es el segundo caso que involucra a oficiales de la Policía en hechos sangrientos contra civiles. El pasado mes de julio, el oficial Eddy Saúl López Martínez fue acusado de haber disparado y privado de la vida a dos jóvenes que circulaban en una moto, en el kilómetro 6 y medio de la Carretera Norte.

Gonzalo Carrión, Director de Defensa y Denuncia del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, señaló que hay otros casos similares, y que no hay justificación para que los policías utilicen sus armas de fuego sin que exista la mínima proporcionalidad, porque no se puede privar de la vida arbitrariamente a otra persona.