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El crimen contra Belkis Isabel Muñoz Hernández, de 25 años, ocurrido la madrugada del 20 de octubre en el barrio La Fuente, cuando la joven se dirigía a su trabajo, fue ejecutado por su excónyuge Kennet Javier Muñoz Palma, y por dos sicarios que este contrató.

La Policía Nacional brindó ayer una conferencia de prensa en la que anunció el esclarecimiento del caso, asegurando que el móvil del crimen fueron los celos, ya que Belkis se negaba a volver con su expareja y estaba iniciando una nueva relación sentimental.

Según el relato policial, el día de los hechos Belkis Isabel fue emboscada por tres sujetos (entre ellos su excónyuge) de 32 años, cuando se dirigía a su trabajo. Le taparon la boca, la hincaron, forcejearon para despojarla del bolso y de dos celulares que portaba, luego le dispararon en la sien derecha y se dieron a la fuga.

“El móvil del crimen fueron los celos de Muñoz Palma, quien tenía tres meses de separado de Muñoz Hernández y no se resistía a perderla, ni a ver que esta joven iniciaba una nueva relación sentimental con un compañero de trabajo”, dijo la comisionada Corania Salablanca, II jefa del Distrito V de Policía.

“El ex marido de la joven planeó dos días antes el crimen en el barrio ‘Adolfo Reyes’, y contrató a su vecino, Rodolfo Reynaldo Cubillo Sánchez, de 20 años, alias ‘El Popo’, y este a su cuñado, Óscar Danilo Martínez Lezama, de 22. Luego fueron al barrio La Fuente para enseñarle (a los criminales) a la víctima y estudiar todos sus movimientos”, agregó la jefa policial.

Muñoz Hernández recibía maltrato de parte de su excónyuge, pero nunca lo denunció, solamente una vez en un altercado solicitó la ayuda de la unidad móvil policial que estaba en la zona, pero se rehusó a interponer formal denuncia.

En las investigaciones policiales se desprende que el exmarido pagó C$3,000 a cada uno de los contratados. Y aunque el diccionario establece que un sicario es la persona que mata por encargo o a cambio de un precio, la jefa policial dice que esto fue una situación de despecho.

“Esto es otra situación. El sicariato es más complejo en el país; no tenemos eso. Esta situación es más relacionada a lo sentimental; a un despecho”, manifestó la comisionada.

Se distribuyeron tareas

Un día antes del hecho, “El Popo” contactó a un poseedor de armas de fuego, y Muñoz Palma compró la pistola Unique calibre 32 serie 05432 --utilizada en el crimen-- en C$3,000. Luego se dirigieron a una farmacia y compraron un par de guantes.

“Los sujetos se distribuyeron funciones, y al interceptar a la víctima, Cubillo Hernández la sujetó con una mano, le taparon la boca y la intimidaron con el arma de fuego, mientras Martínez Lezama la despojaba del bolso. Estando la víctima en el suelo de rodillas, Cubillo fue quien disparó y luego se dieron a la fuga”, relató la comisionada Salablanca.

Luego del crimen, los implicados trataron de borrar evidencias, y Martínez Lezama vendió el arma en US$65 a Douglas José Hernández Hernández, de 28 años, alias “La Tinga”, quien está detenido por encubrir el delito.

El bolso de la joven fue encontrado en un cauce cercano al lugar del hecho, al igual que la bujía y el par de guantes, pero los teléfonos celulares aún no han sido recuperados por las autoridades policiales.

Padres de víctima demandan justicia

Los padres de Belkis Isabel, quienes han tomado la tutela del niño de cuatro años que procreó la pareja, están demandando justicia.

“Doy gracia a Dios y a la Policía que atraparon a los delincuentes, están haciendo bien su trabajo, solo pido que sean castigado con todo el peso de la ley”, dijo Eddy Francisco Muñoz, de 55 años, padre de la víctima.

“Yo no les guardo rencor a los culpables, porque ellos le rendirán cuentas al Señor. Solo pido que los castiguen como debe de ser”, manifestó por su parte María Isabel Hernández, de 48 años, progenitora de Belkis Isabel.

La Policía Nacional ha trabajado en las investigaciones en conjunto con la Unidad Especializada de Género de la Fiscalía, que hoy acusarán a los involucrados por el delito de femicidio.