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Mientras monseñor Leopoldo José Brenes, Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, señala que está “pidiendo al Señor que lo ilumine, y pensándola para votar”, monseñor Silvio José Báez, Secretario de la Conferencia Episcopal, manifestó que es una decisión de conciencia que se reserva para él mismo.

En tanto, el Obispo de la Diócesis de León, monseñor César Bosco Vivas Robelo, sostuvo ayer que “se observa poco entusiasmo de la población en participar en las elecciones municipales del próximo 4 de noviem4re, además, que prevalece la desconfianza en la institución encargada del proceso electoral”, en clara alusión al Consejo Supremo Electoral, CSE.

El obispo Brenes expresó que “la estoy pensando. Estoy pidiendo al Señor que me ilumine para tomar una decisión ponderada que pueda responder a las exigencias de este momento. Siempre es bonito valorar, ver los candidatos, ver las propuestas que ellos hacen, si son viables o no son viables, porque desgraciadamente los candidatos a veces ofrecen construir puentes donde no hay ríos, y luego se comprometen a hacer los ríos para que el puente salga”.

Báez, por su parte, dijo que “hemos dejado que cada quien tome su decisión y yo tomaré la mía también”.

Ambos hicieron un llamado a los votantes a reflexionar su decisión del 4 de noviembre próximo, pero también a los candidatos a recordar qué es ser servidor público.

“Desde un ambiente de oración exhortar a nuestras conciencias para meditar, para reflexionar sobre las próximas elecciones municipales, que como siempre he dicho, son momentos bien importantes, en los cuales cada uno de nosotros podemos escoger a aquellas personas idóneas que en verdad nosotros conocemos”, afirmó Brenes.

Llamado a la responsabilidad

Exhorto al Consejo Supremo Electoral a que actúe con mucha responsabilidad, “para que el día 4 (de noviembre) por la noche no tengamos disturbios que vengan a manchar todo un proceso, en el cual la gente con mucha voluntad puede ir”, señaló el Arzobispo de Managua.

Sobre los candidatos, Brenes hizo un llamado a que sean honestos y no piensen en ocupar un cargo; una alcaldía para enriquecerse.

“No pensar que van a ocupar un cargo, una alcaldía para enriquecerse, para tener buenos automóviles, para obtener una buena casa, un buen salario. Nosotros hemos dicho en nuestra carta que todos somos llamados al servicio, y el servidor no va buscando su bienestar personal, sino el de aquella población que lo elige”, comentó Brenes.

En tanto, Báez remarcó que es importante que los candidatos que van a las elecciones municipales desde ahora asuman incluso, espiritualmente, el sentido de servicio, de honestidad, de responsabilidad, y de saber que el poder que van a adquirir a través del voto, es delegado a través del pueblo, al que le tienen que rendir cuenta continuamente.

“Indudablemente, en un proceso electoral quien entra como candidato está poniéndose al servicio del pueblo, y lo que decimos en la carta pastoral sobre el sentido de la autoridad vale para todo servidor público”, sostuvo Báez.

Poco entusiasmo

Por su parte, monseñor Bosco Vivas Robelo, expresó: “Yo, ciertamente, veo que el entusiasmo no es tan grande, creo que ha faltado movimiento, no sé qué sucederá en la población, pero observo a alguna gente que está animada, pero a otras personas que no tienen ese mismo entusiasmo, y que todo se debe a que no confían en el Consejo Supremo Electoral, o quizá tengan posturas muy radicalizadas y creen que no es la manera de elegir a un gobierno”.

Según el obispo Vivas, no cabe duda de que hay inquietudes en la población sobre el proceso electoral.

“La Conferencia Episcopal de Nicaragua lo ha expresado con toda lealtad, pero los señalamientos no tienen la intención de causar o provocar enfrentamientos con el gobierno ni con ninguna institución del país. Ha sido, sencillamente, que queremos, así como todos los nicaragüenses, el bien de Nicaragua”, explicó.

Agregó que la Iglesia católica espera que todo lo que se haga, “o sea, los resultados electorales, contribuyan a consolidar las bases de una auténtica reconciliación, y que de una vez por todas terminen los enfrentamientos inútiles, guerras verbales o sentimientos adversos de unos contra otros”.